En el fondo es una auténtica sorpresa que un manga como este, con esa sinopsis, me haya hecho gracia. Y la verdad es que me he reído mucho leyendo este libro. Lo pienso y la verdad es que me sorprendo. ¿Será porque Ayu ha pasado del drama? ¿O más bien porque ha escrito un drama envuelto en muchísimo humor? Es que es imposible no reír leyendo esta historia. Y eso que el trasfondo es duro, pero creo que esta historia es real. ¿Cuántas mujeres se han enamorado de auténticos mujeriegos? ¿Cuántas han dicho que SI a una noche o dos de sexo sabiendo que un minuto después el chico ya estaría en una cita con otra mujer? Muchas. Seguro que hay un montón que por vergüenza o por una sociedad hipócrita no lo contarían o dirían "yo no haría eso", pero luego, en secreto lo harían.
Pues bien, al menos Emi, la protagonista de esta historia tiene las narices para hacerlo. Y no es como si el playboy la estuviera engañando. ¿Se le puede llamar cabrón? Ha habido momentos de esta historia en los que entraban ganas de etiquetarle así o darle un bofetón, pero es que Emi nunca llora por nada de esto o se enfada y el chico NUNCA miente, nunca oculta que no piensa cambiar y menos por una manzana verde. Chicos como este también existen un montón, pero ¿cuántos serían tan sinceros con una mujer? Al menos este no finge ser un ángel ni juega con el corazón de nadie. No hay más que ver las cosas que dice o su agenda de citas. Es obvio que se acuesta con muchas chicas y a Emi le deja claro mil veces que eso no va a cambiar y que a él eso de la monogamia no le va. Y este no es el típico shojo azucarado donde el chico cambia y descubre que el sexo solo merece la pena con una chica, no.
Bueno, como digo, ha sido un shojo atípico, y creo que esconde verdades sobre hombres y mujeres. También, añadir una cosa. En esta historia se habla de como las mujeres se avergüenzan de sus cuerpos cuando no tienen la talla ideal, cuando no son increíblemente delgadas, y de ahí que se esfuercen por ocultar con fajas sus cuerpos y se empeñen en meterse en vestidos con tallas mucho menores a la suya. ¿Acaso eso no es más triste?
Respecto a la historia secundaria, pues sigue un poco el hilo de la historia principal, la protagonista usa el sexo para tratar de olvidar a un ex novio. Este relato no me hizo gracia, le faltaba la locura y el toque de humor de la historia principal. No le vi el no sé qué, sobraba en este tomo. Lo único que encontré de cierto en él fue ese "no hay que forzarse a olvidar, no hay que manipular nuestros sentimientos".
No es un gran tomo, no os voy a engañar, pero si queréis leer manga, si queréis encontrar una historia diferente y echaros unas carcajadas con un mujeriego indomable y una loca a la que le falta un tornillo, y además, queréis conocer a Ayu (que por lo general suele escribir historias más duras y donde llorar es lo mínimo que se puede hacer), esta puede ser vuestra historia.
Sobre las ilustraciones, esta mangaka dibuja realmente bien a los chicos. Le quedan muy lindos esos hombres. Pero todo lo demás lo dibuja al descuido, o así ha sido con este tomo, una pena.