Libros sobre niños con enfermedades graves son los que abundan ahora, lo que cambia en la mayoría es la intención... Y entender la intención de este me costó un poco más de lo normal.
A diferencia de otros libros sobre este tema que he leído antes, este libro no quiere generar lástima, narrar una historia de amor forzada, relatar una realidad cruda, ni ilustrar una enfermedad, solo quiere enseñarle a su público (claramente infantil) cómo se puede sobrellevar una dolencia como esta, y cuál es la mejor forma de enfrentar a un conocido que la padece.
Mejor dicho, el libro está escrito para que los pequeños tenga una acercamiento sutil a este tipo de situaciones y puedan sentir empatía por aquellos que la padecen, y si en dado caso algún día ellos tienen que ver a alguien vivir una situación parecida, tengan el imaginario para enfrentarlo de la mejor manera posible. FIN.
Por ende, es un libro muy puntual. No tiene nada extraordinario ni mucho menos nada significativamente negativo. Nos narran como Matilde poco a poco se ve consumida por una enfermedad que al principio no es fácil de descubrir pero que una vez se logra, la empiezan a tratar y se abre paso entre un sendero de momentos duros y retadores. El final, los detalles y la enfermedad es algo que tiene que averiguarlo quien decida leerlo.
Es un libro escolar, es claro. Peca por ser demasiado sencillo pero puedo entenderlo dado su intención. PERO ES QUE ES DEMASIADO SENCILLO... y me molesta de manera personal que se subestimen a los niños, un libro más elaborado hubiese estado un poco mejor. A mí me duro exactamente 3 horas y porque lo leí con maña. Así que no tengo nada particular en contra de él además de un pequeño desazón por lo que pudo ser una historia mucho más elaborada y no solo una simple historia bonita.
3 de 5 estrellas y para niños peques, está bastante bien. Si tienes más de 12 años, pasa, incluso el libro es muy simple para ti.