Una propuesta muy inteligente para comprender el complejo mundo de Walter Benjamin. Winfried Menninghaus sugiere que los conceptos de pasaje y mito pueden ser tomados como claves para orientar la lectura y comprensión de toda la obra de Benjamin, temprana y tardía. Opino que la aproximación es muy interesante, se encuentra bien fundamentada y transita por la obra de Benjamin con una inusual erudición y lucidez. Creo que acierta Menninghaus en su hipótesis, aun cuando los conceptos de Benjamin son movedizos por ser dialécticos. Es decir, no hay un único concepto de mito ni de pasaje en Benjamin, no se puede cerrar una definición sistemática ni histórica. Sin embargo, al descifrar sus componentes más importantes resulta posible acceder a un concepto dinámico, inteligible, extremadamente lúcido, próximo a la mística. Creo que la obsesión de Benjamin por los pasajes, por el vagabundeo azaroso, por París, por Baudelaire, por Kafka, por una mitología y una anti-mitología muy personales, son modos expansivos de expresar su fascinación por el límite en sentido ontológico. Opino que Benjamin trató de recuperar para el mundo moderno, deshumanizado, una humanización redentora mediante la restitución de una mística religiosa en versión profana. De ahí creo que surge su avidez por los pasajes, por el pasaje del mito como dice Menninghaus, que es una manera elíptica de referir a una transformación, a una recuperación de lo religioso para el hombre moderno. Creo que por la misma vía se podría entender también el nostálgico concepto de aura de la obra de arte, tan desconcertante para el mundo actual por su iteración tecnológica constitutiva. Creo que este libro de Menninghaus es brillante, imprescindible, una clave para comprender el mundo actual, sus miserias y posibles redenciones. Genera preguntas inteligentes y esboza respuestas bien fundamentadas. La traducción es excelente.