Un ajuste de cuentas con la generación política de la entrega, de la democracia vigilada, de la conversión y el acomodo individual. Una novela incómoda, podría decirse, de refinada ferocidad, de corrosiva sutileza.
La Caldini es acusada por su marido de abandonar el hogar en común. Durante el juicio se involucra con una abogada y un ex preso político que la llevan de regreso a sus años de juventud, al barrio El Salto y a una lucha contra la dictadura que le parece muy distante, como si la joven de entonces no fuese ella.
Cargada de humor negro, con personajes y episodios carnavalescos, El futuro es un lugar extraño propone una desopilante vuelta a un Chile de los años ochenta que no huele a souvenir. Una delicada puesta en escena narrativa permite a la autora relatar la experiencia quebrada y fantasmal de una mujer congelada entre sus sueños políticos de juventud y el sofocante presente.
Un ajuste de cuentas con la generación política de la entrega, de la democracia vigilada, de la conversión y el acomodo individual. Una novela incómoda, podría decirse, de refinada ferocidad, de corrosiva sutileza.
Cynhia Rimsky nació en Santiago de Chile, en 1962. Ha publicado Poste restante, La novela de otro, Los Perplejos, Ramal, Fui, El futuro es un lugar extraño, En obra, La revolución a dedo. Escribe crónicas y columnas para diversas revistas y da clases en la UNA. Vive en Argentina desde 2012.
Intentar armar un panorama de lo que presenta este libro, es difícil. Rimsky en casi un correr de su conciencia, se devuelve a sus experiencia de juventud durante la dictadura; todo en medio de un juicio por divorcio. En este vemos sus encuentros con ex militantes del Movimiento Rebelde Juvenil en la población El Salto, donde quizás jugó algún tipo de papel, no lo recuerda muy bien. Sólo la duda presente de: ¿creo en esto hasta su final? Es allí donde intentará recabar la información que le permita salir airosa del juicio y a su vez, intentar, reconciliarse con su pasado militante que parece muy lejano, pero que está en cada experiencia que vive. Es una lectura extraña, a veces cuesta, engancha poco y quizás estamos más en presencia de alguien que quiso contar sus vivencias, pero sin dañar a nadie, por ello el “ficcionar” tu pasado a veces sólo se oye bien dentro de tu cabeza y no para quienes te leerán. Denle una oportunidad, sobre todo si te gustan los temas sobre la dictadura y resistencia en Chile.
(...) “-Jamás se me pasó por la cabeza que un abogado iba a seguir la locura de Rocha, le replicó./-¿Y de qué crees que vivimos?, se sonrió la abogada abriendo sus labios anaranjados para mostrar dos aguzados colmillos.” “¿Puedo quedarme dentro?, le pregunta./-Lo siento, no hay espacio en mí para que te quedes.” “Como la Caldini no se mueve, toma su mano y la deja caer sobre su teta izquierda; es verdad, las tiene paradas.” (...)