Un dirigente del MIR, un integrante de su aparato militar, un agente de la CNI que persiguió al MIR, una mirista que sobrevivió a la DINA, un socio involuntario del movimiento y una hija huérfana de dos militantes. Estos son los relatos que se reúnen en De armas tomar, vidas cruzadas por el MIR, un libro que a partir de testimonios personales e íntimos reconstruye la historia –dramática y plagada de desaciertos– de esa organización política. A 50 años de la fundación del movimiento, Soledad Pino reúne estos valiosos relatos que, en primera persona, entregan una especie de inventario de época que revisa cómo se formó el MIR, la vida política durante la Unidad Popular, el tipo de liderazgo de Miguel Enríquez, la tragedia del Golpe Militar y la represión, la militancia en dictadura, la relación con Cuba, y la infeliz «Operación retorno», entre otros temas.
«Debido a su posición sostenidamente marginal en la política chilena, es muy difícil todavía organizar una “historia” del MIR que, al final, parece estar constituida por fragmentos, jirones de memorias, dolores individuales, versiones inconclusas y cruzadas, puntos ciegos y enormes sufrimientos. En cierto modo, la del MIR es una épica sin héroes, en parte porque sus propios protagonistas participan de la crítica o la deconstrucción de sus mitos, en parte porque la revisión de los hechos (los pocos que se pueden considerar establecidos) a menudo conduce en direcciones contradictorias. Pero no hay duda de que es una épica de vidas humanas, las vidas a las que afectó sin remisión. Es la que emerge de este libro a veces triste, a veces cómico y con frecuencia dramático», señala Ascanio Cavallo en el prólogo de esta obra.
El MIR (movimiento revolucionario de izquierda) fue el partido anti partido más emblemático de la lucha fuera de las instituciones que hubo durante la Unidad Popular, y diría que la prioridad por exterminar desde la dictadura, que se obsesiono con este, el Partido Socialista y el Partido Comunista. La verdad respeto mucho a los lideres y personajes famosos del MIR, pero lo que me gusto más de este libro fue que es una historia contada por gente corriente que creía en sus principios, me conmovió que daban todo incluso sacrificando sus vidas por darle batalla a la dictadura, aunque sus estrategias y planteamientos no hayan sido acertados a la larga. Solo me queda honrar su memoria Las historias que más me llamaron la atención fueron de Guillermo Rodríguez que entro al MIR no por leer de teoría política sino por su propia experiencia en la precariedad, y de Erika Hennings Cepeda que aunque sufrió la represión, nunca dejo de buscar a su esposo desaparecido y seguir con todas las cosas en contra por buscar justicia Honor y gloria!