Hacia el final de su mandato un presidente repasa pros y contras de sus posibles sucesores. Uno, estudioso y analítico, carece de madurez para evitar enfrentamientos en la ciudad capital que gobierna. Otro, cercano a los financieros de Estados Unidos, es buen negociador pero no entiende la idiosincrasia del pueblo cuyo tesoro el administra. Otro aspirante de peso, dirigente del Partido de las Instituciones Revolucionarias, es un ideología tibio aunque hábil para transar victorias dudosas, un colaborador leal aunque de impredecible iniciativa propia. Hay mas candidatos y con cada uno mas dudas. El presidente aun en funciones no quisiera ver frenado 0 revertido el ritmo de cambios que ha marcado para acompasar al país con las sociedades avanzadas. Alguien tiene la altura necesaria para vencer, ademas, al principal contendiente de la oposici6n en los que apuntan como los comicios mas renidos de la historia nacional?