En esta obra, Gloria Guardia toma como eje el asesinato, jamás esclarecido, del presidente Panamá José Antonio Remón, el 2 de enero de 1955. A través de su protagonista, Ana Lorena Jiménez Arango, miembro de una de las familias más prestantes del istmo, el crimen del presidente develará una trama compleja de acontecimientos y referencias, que tienen como base una cuidadosa investigación documental, y el acceso a archivos secretos, en su momento desconocidos por las autoridades panameñas, y que presentan un carácter explosivo y polémico, al demostrar la intervención de fuerzas internacionales y organizaciones secretas y oscuras, interesadas en desviar el curso de los acontecimientos en aquel pequeño país ístmico, con el fin tanto de proteger los intereses de los Estados Unidos en el control del canal de Panamá, como de tener las puertas abiertas para el tráfico de sustancias ilícitas, como la heroína, revelando los antecedentes del narcotráfico, que ya había sentado sus reales en estas tierras mucho antes de los episodios conocidos en las últimas décadas. Apasionante novela que descubre una compleja trama política a la vez que devela cómo la intervención de fuerzas extranjeras en la toma de decisiones de los gobiernos latinoamericanos y la impunidad van de la mano.
Tenía ganas de leer a alguna autora del patio, y como ya llené cuota con Rosa María Britton, decidí darle la oportunidad a éste, que además es novela histórica así que tenía doble hype para mí.
Creo que la única razón por la que no tiene una estrella más, es porque en muchas partes la escritura se me hizo muy densa y tenía la impresión de estar leyendo un libro de no ficción/de historia, por la cantidad de información que estaba recibiendo. Si hubiese sido narración creo que no me habría molestado tanto, pero cuando lo metían en medio de los diálogos no pude evitar sentirlo demasiado rebuscado. Quizás por eso sentí la prosa un poco enrevesada, tal vez hasta artificial, que me sacó unas cuantas veces de la lectura. Pero tal vez para algún extranjero, que tiene cero conocimiento histórico sobre la historia panameña, resulte abrumador. A mí me resultó interesante, por supuesto, porque es una parte de la historia de mi país de la que poco se habla, pero no estoy segura si sea amigable para el que desconozca todo contexto.
De todas formas, la trama era atrapante, el mejor personaje por supuesto fue Ana Lorena, agradecí mucho que tuviéramos su visión de los hechos y no directamente la de su padre, que al ser diputado tenía un trato más directo con toda la trama del asesinato. Pero me fascinó, es esa parte de la historia de mi país que muchas veces la gente da por olvidada o de la que nadie quiere hablar porque la verdad a veces es incómoda.
El libro me gustó, es toda una historia detrás de la conspiración y el asesinato. Desvela muy bien la personalidad de quienes estuvieron involucrados, su pasado, sus motivos, su parte en la ejecución del plan y lo que lograrían, todo esto queda muy claro. Sin duda la escritora realizó una investigación juiciosa y completa y la convirtió en una novela que deja todos los puntos claros para el lector, incluso los datos más riesgosos. La parte que más me gustó es cuando la narradora nos habla en primera persona, cuando sentimos que es nuestra amiga y formamos parte de la cena y vamos conociendo detalles de la trama del asesinato del Presidente Remón en un ambiente familiar. Es un libro (el segundo de una trilogía) muy recomendado para aquellos lectores que buscan las historias de los países latinoamericanos.