Este libro es un esfuerzo que se estructuró a partir de las propias palabras de las indígenas de México, quienes le transmitieron a la autora las experiencias, ideas y percepciones que tienen de la realidad y del mundo, para darnos a conocer que no han abandonado su lucha por ser escuchadas. Una de ellas, Everilda, sostiene ené "Exigimos a todos los hombres del mundo que nos respeten, porque un México sin mujeres no sería México, y un mundo sin mujeres tampoco sería mundo".
Lectura interesante para adentrarse en una cosmovisión desconocida y dar cuenta de la relevancia de movimientos no hegemónicos, así como en este caso concreto comprender las ideas principales sobre las que se sustenta el movimiento feminista zapatista. Sin embargo, me resulta un tanto superficial en cuanto al conocimiento del pensamiento feminista zapatista, su situación actual y futuras luchas, así como la relación de este con el feminismo hegemónico. En mi opinión, se repiten en numerosas ocasiones las mismas ideas centrales del movimiento, pero no se profundiza ni se aporta aclaración sobre las numerosas dudas y debates generados.
Es un libro que funciona para adentrarse en la mirada de la autora pero no de la visión feminista (¿?) de las mujeres zapatistas. Se concentra más en compilar sus escritos que en la indagación de las mujeres zapatistas, y a pesar de negarlo en el prólogo, no es más que una visión académica. De igual forma, funciona como un libro para entender un poco sobre los diferentes encuentros de mujeres indígenas y algunas de sus costumbres, pero no más que eso.
Fundamental para entender las prácticas y los problemas sistemáticos que atraviesan a las mujeres indígenas, dentro y fuera de los caracoles de resistencia. Un buen trabajo y libro importantísimo.