La locura de Valentín no es nueva. Aparece por primera vez allá por 1948 -entonces menos solo y no tan loco- pero su presencia literaria es interrumpida y sojuzgada inmediatamente por la fuerza avasallante de esa cosa viva que dentro de mí empieza a ser el Teatro. Valentín, sin embargo, insiste peleando a través del tiempo y periódicamente hace tímidas pero pertinaces reapariciones. Cada vez más cerca. Cada vez más loco. Así transcurren los años y llegan 1974, 1975 y 1976. Y Valentín -que ya no es aquel de 1948 pero sí sigue siendo el mismo nombre y tiene mucho todavía del mismo hombre- aparece y se instala definitivamente para contarme su ya impostergable locura. No podías er de otro modo. Tenía que llegar al fin su respuesta a este tiempo suyo que negando su derecho a la luz lo ha ido enloqueciendo cada vez más, lo ha ido arrinconando cada vez más entre las tinieblas de sus cuartos oscuros.
Carlos Gorostiza Rodríguez fue un dramaturgo, novelista y cineasta argentino, hermano de la actriz Analía Gadé. Formó parte del realismo, así como también de la generación del «nuevo realismo» en el teatro argentino.