Este estudio bíblico es una exploración muy interesante. Se enfoca en los nombres hebreos de Dios encontrados en el Antiguo Testamento. Descubriremos que Dios tiene muchos nombres. ¿Por qué? Porque es imposible que un solo nombre revele todas las facetas de Su maravilloso carácter. ¿Cuál nombre, por sí solo, podría captar toda la naturaleza, toda la grandeza, todo el poder y toda la majestad de nuestro Dios? Por esta razón, Dios iba revelándose al pueblo de Israel en el tiempo preciso cuando más necesitaban conocer cierto aspecto de Su naturaleza divina. En otras palabras, la revelación divina hacía juego con la necesidad humana, aun el orden de las revelaciones tenía significado. Cada nombre hebreo representa otro aspecto de Su gloriosa personalidad.