El dragón Godofredo quiere ser violinista, pero sus intentos le conducen invariablemente al fracaso. Su enorme cuerpo le impide manejar adecuadamente ese instrumento. ¿Logrará encontrar un instrumento a su medida? Una divertida historia que enseña la necesidad de aceptarse a uno mismo.
Luisa Villar Liébana nació en Torredonjimeno (Jaén) el 15 de enero de 1950. Estudió Filología Hispánica y se especializó en Literatura. Su primer relato, Tardes de otoño, se publicó en la revista de estudiantes Juan de Mairena de la Universidad Complutense de Madrid. Desde entonces, su vida ha estado ligada a la literatura como técnico de cultura de diversos organismos de la Administración Pública. Ha dado clases para adultos y coordinado programas de animación a la lectura. Asimismo, ha impartido varios cursos de animación a la lectura en diversas instituciones penitenciarias y Ministerios. Por ejemplo, el programa de animación a la lectura Jugando a leer en Vallecas, que promovió y coordinó en 1989 en colaboración con el Ministerio de Cultura. También se ocupó de la red de Bibliotecas Infantiles de este barrio madrileño. En la actualidad se dedica a escribir y a cuidar de sus lectores. Tiene predilección por el cuento y la novela detectivesca de intriga para niños y jóvenes.
Un cuento corto de género infantil para jóvenes que aún no aprenden a leer o que están en proceso de esto. Es una historia bastante fluida y enseña a ser decidido en lo que se quiere hacer en la vida.
El dragón Godofredo quiere ser violinista, pero cada vez que toca un violín se rompen las cuerdas. Un libro sencillo y poético en que los más pequeños acompañarán a Godofredo en su búsqueda de una profesión adecuada para él. Bueno.