Periodista y escritora. Ha trabajado como reportera, entrevistadora, articulista y columnista en Cosas, Apsi, Master, Caras, El Sábado, La Nación, Cuadrenos Cervantes (Madrid), Diario Al Día (Philadelphia), Ocean Drive y Vanidades Continental (Maimi). Fue profesora de la Escuela de Pedriodismo de la Universidad de Chile. Ha sido corresponsal de la BBC de Londres y las revistas Semana (Colombia) y Crisis (Argentina). Es autora de libros periodísticos, de humor y literatura. Actualmente vive en Pennsylvenia, Estados Unidos
Una historia súper rápida, casi que vuelva, pero no hay que confundirse: a pesar del título, no es realmente un whodunnit. Es más bien como una serie para la televisión que pasa súper rápido, sin pena ni gloria que sólo busca entretener un rato y no tiene ninguna aspiración superior. La historia cambia de puntos de vista constantemente, pero no hay ningún aviso de ello, por lo que el lector descubre después de unas líneas que ya no está siguiendo al personaje que seguía antes algo que podía haberse solucionado con una línea extra después del punto aparte entre personaje y personaje. En general, no me gustó.
Una historia sin muchas aspiraciones ni giros argumentales, ni sorpresas. Se trata del asesinato de una mujer con un alto cargo en el gobierno y en poco más de 100 páginas vemos cómo las sospechas van de uno a otro hasta que termina de la forma más anodina posible.
En toda la novela la edición no permite saber qué escena se está leyendo; hay guiones de diálogo que remiten a escenas con personajes y lugares distintos mezclados sin separación de ningún tipo. Párrafos de situaciones completamente diferentes que se suceden unos a otros en donde solo se advierte el nulo interés de ponerle un poquito de cariño al trabajo editorial.
Buena! Leído en julio de 2007. Los detectives Julieta Barros y Leopoldo Cabrales finalmente resuelven el crimen de la subsecretaría del Interior, Mariana Alcántara. Entretenidas e inesperadas historias se suceden y nos muestran a Nicolás, marido de la subsecretaría y su hermana Saskia; Lalo Corrales, acusado de ser el psicópata de Cachagua y su hermano Papi; Lucrecia, empleada de Mariana, y su ahijada Márgara; Manuel Vásquez presidente la República, y Juan de Dios Bernales, ministro del interior; Pablo Aristía, médico de la presidencia; Lin, cocinero de la Moneda.
Es de los pocos libros de Elizabeth Subercaseaux que no me ha gustado. Podría ser llevado a la pantalla, pero seguiría encontrándolo fome, con personajes desdibujados y un desenlace absurdo, de última hora,para salir del paso.