Carlos Gamerro nació en Buenos Aires en 1962. Es Licenciado en Letras por la Universidad de Buenos Aires, donde se desempeñó como docente hasta 2002. Actualmente dicta cursos en la Universidad de San Andrés y en el MALBA. En 2007 fue Visiting Fellow en la Universidad de Cambridge y en 2008 participó del International Writers Workshop de la Univesidad de Iowa. Es autor de la versión teatral de Las Islas que se estrenó en el Teatro Alvear de Buenos Aires, con dirección de Alejandro Tantanian.
"A veces creo que los buenos lectores son cisnes aún más tenebrosos y singulares que los buenos autores" dijo Borges y Carlos Gamerro documenta de modo brillante el porqué Borges ha sido uno de los lectores más potentes y originales de la gran tradición literaria occidental, a partir de su intenso comercio con la obra de Homero, Dante, Cervantes, Shakespeare y Joyce.
La exposición de Borges frente a otros maestros es una tarea que el libro la sistematiza de la mejor manera. Confronta las ideas de reflexión del maestro del laberinto frente a sus reflexiones de los clásicos. Gamerro en este libro se enfrenta a un ejercicio que pudo haber terminado como una reflexión técnica y pálida. Sin embargo, aún manteniendo la rigurosidad académica logra plasmar en un libro algunas ideas del universo BORGES. Muy recomendado.! No para una lectura anterior o posterior a las obras sino de forma circular..!
Leer a Gamerro siempre es un placer. Este libro me gustó por tres cosas: en primer lugar porque ofrece una mirada diferente sobre algunos escritos de Borges. En segundo lugar porque te invita a llegar a ciertos clásicos. Yo terminé de leer el libro con ganas de leer el Ulises de Joyce y la Divina Comedia del Dante. Y creo que su lectura, ya habiendo leido a Borges y a Gamerro creo que será más interesante. En tercer y último lugar porque nos permite pensar el rol de Borges entre los grandes escritores del siglo XX y como su obra vuelve a una literatura secundaria en algo importante.
Llegué a este libro tras una referencia en una obra sobre traducción (uno de los temas borgeanos). Lo abandoné un tiempo mientras terminaba de leer la Divina Comedia (otro de los grandes temas de Borges). Si el lector no pasó por Dante, Homero, Cervantes, Shakespeare y Joyce, es recomendable que lo haga antes; creo, sin embargo, que el libro se puede encarar ingenuamente sin haber pasado por los clásicos que nombra. Así como Borges logra hacer fascinantes libros que su lector no leyó (¡e incluso libros que Borges inventa!), Gamerro tiene la capacidad de extraer de las apreciaciones de Borges lo necesario para comprender la fascinación que sentía y para mandarnos a la búsqueda de los textos completos.
Muy buen libro. Disfruté mucho las relaciones que teje Carlos, y me instó a leer mucho más, no sólo de Borges sino también de Dante, Shakespeare, Cervantes y Joyce