En 1932-1933, Simone Weil se rend en Allemagne pour observer la situation politique et sociale. Elle y consacre quatre articles qui sont parmi les plus importants de la philosophe. Ces textes sont des témoignages sur cette conjoncture historique critique, mais aussi l’occasion d’une compréhension de ce que c’est, pour un pays, qu’être en crise. La question qui guide Simone Weil dans son étude de la conjoncture allemande du début des années 1930 étant « la révolution est-elle possible en Allemagne ? ».
Ces articles reviennent sur les échecs des révolutions pour penser ce qu’il peut rester, à partir de là, d’espoir ou de courage politique.
Simone Weil was a French philosopher, Christian mystic, and social activist. Weil was born in Paris to Alsatian agnostic Jewish parents who fled the annexation of Alsace-Lorraine to Germany. Her brilliance, ascetic lifestyle, introversion, and eccentricity limited her ability to mix with others, but not to teach and participate in political movements of her time. She wrote extensively with both insight and breadth about political movements of which she was a part and later about spiritual mysticism. Weil biographer Gabriella Fiori writes that Weil was "a moral genius in the orbit of ethics, a genius of immense revolutionary range".
Simone Weil escribe desde Alemania en los años críticos previos a la llegada de Hitler al poder. Su análisis y reflexiones son vigentes en tanto pudo identificar los errores que se cometieron por parte de distintos grupos políticos, incluido el partido comunista alemán y la social-democracia, que facilitaron la llegada del fascismo al poder. Revisitar este período de la historia desde la mirada de Weil puede ayudar a contar con herramientas bastante lúcidas para identificar el riesgo de la vuelta del fascismo.
Además del análisis político que hizo de la época, Weil hace una propuesta para entender los sistemas de opresión: el principal problema se encuentra en la distinción entre el trabajo "intelectual" y el trabajo manual. En tanto esta distinción se sostenga y sin importar el sistema económico que rija —sea comunista, fascista, liberal— la opresión de un grupo se mantendrá sobre otro; y el peso de la estructura social sofocará al individuo. Así, se posiciona de manera sumamente crítica en contra de la propuesta de comunismo de Estado del estalinismo.
Por el contrario, Simone Weil sostuvo que el socialismo al que debiéramos aspirar es aquél que pone por encima el bienestar y felicidad de los individuos por encima de la estructura social. Así, a pesar de un aparente pesimismo —que señala de fallido tanto al comunismo ruso como al capitalismo estadounidense, y teme la victoria del fascismo—, Weil termina compartiendo una propuesta crítica casi imposible de conseguir, pero no sin sostener una mirada bastante esperanzadora:
"a pesar de lo poderosas que son las fuerzas que buscan aplastarnos, no nos pueden impedir trabajar en pensar claramente lo que queremos; aun cuando no podamos conseguir lo que quisimos, al menos lo quisimos. Nuestra debilidad puede en verdad impedirnos vencer, pero no sin comprende las fuerzas que nos aplastaron. Unir el trabajo intelectual y el trabajo físico también es tener claridad teórica que nos ayuda a planear y emprender la acción. Nada en el mundo nos puede impedir ser lúcidos."