Reír de uno mismo y de la realidad es hoy en día una necesidad. Ante el torbellino de desgracias que parece envolver a un mundo en crisis permanente, resulta indispensable un poco de humor. Esta ha sido la vía tomada por Olea, uno de los grandes humoristas latinoamericanos contemporáneos, quien en Pasado, presente y ausente nos ofrece una selección de sus mejores cartones: los afamados «oleísmos». El humor de Olea es simple y elegante. No necesita de gran colorido ni de formas retorcidas o especialmente graciosas para llegar a nuestra alma. Sus personajes, física y mentalmente, son muy parecidos a nosotros: seres con miedos, angustias, problemas, frustraciones, fantasías, placeres, alegrías, perversiones, y un interminable etcétera. Estos cartones tienen el poder de hacernos reír incluso de la melancolía más profunda, al tiempo que nos muestran, como si estuviéramos en una casa de espejos, distintos y desconocidos ángulos de nuestro ser.
Diseñador de profesión e ilustrador feliz. Cuando niño empezó a dibujar y no paró más. Ha desarrollado su carrera principalmente en prensa (diario El Mercurio), además de haber realizado numerosas colaboraciones para libros, empresas, restaurantes, música. Hasta la fecha, ha publicado cuatro libros de su autoría que van desde el humor social a la novela gráfica. En 2012 recibió en Chile el premio Altazor a las Artes Nacionales en la categoría Diseño e Ilustración. Publicó en Sexto Piso Pasado, presente y ausente, una compilación de sus trabajos, en 2016.
No estoy acostumbrada a leer libros, si es considerable leer cuando son puros dibujos/cartones, de chistes en español, pero a mi mamá le fascina leer de todo. Cualquier historia que encuentre interesante, desde cómics a crónicas históricas a poesía, así que cuando trajo este libro y después de darle una hojeada rápida (y reírme en el proceso), decidí leerlo de principio a fin.
El humor de Olea es irónico,pero además tiene un sentido juguetón, tratando temas de la realidad diaria y común de las personas con referencias de todo tipo que permitan reírnos de todo. En esta clase de libros, siempre me pasa que no solo me tiene que gustar el tipo de humor, pero sino también los dibujos o cartones en sí. Los Oleísmos son simples, no son fuertes en detalle ni en color, lo que los hace perfectos para presentar un humor clásico, y creo que esa combinación de arte simple y humor es lo que más me gusta, por lo que disfrute dar vuelta a la página hasta el final.
Recomendado para quienes les gusta reír y buscan un arte simple que no distrae, pero encanta.
Éste libro no tiene una historia qué contar, sino que tiene una historia diferente en cada página. Así es, no es una novela o un cuento, es un libro con viñetas que te cuenta algo diferente en cada página.
De forma chusca te habla sobre el día a día del hombre común, o de los problemas más específicos de la sociedad o hasta de la vida amorosa. Toca un poco de todas las cosas que nos rodean, así que es casi imposible no sentirse identificado con los mensajes dentro del libro.
A mi me gustaron... NO, me ¡ENCANTARON! muchas de las viñetas, bueno, siendo honesta me gustaron todas, pero hubieron varias que simplemente me fascinaron. En una vemos a Dios con un libro abierto y le pregunta a un hombre "¿Rollings o Beatles?" creo hay que dividir al cielo dependiendo de esa pregunta porque es reglamentaria. También había otro de un ser extraño en bicicleta con el texto "A los recuerdos les gusta andar en bicicleta" no sé porqué me gustó tanto.
Cuando digo que tocan de todos los temas imaginables lo digo en serio. Éstos son sólo un par de ejemplos de lo que encontrarán en el libro. Además las ilustraciones son hermosas. No tienen colores más allá del gris, negro y el rojo, y con eso es suficiente para enamorar al lector. Tengo entendido que se pueden encontrar más "oleísmos" en línea y en otros libros, pero realmente les recomiendo iniciar con éste, al menos a mí me dejó con muchas ganas de ver más del arte del autor.
Y en lo personal, ésta fue la viñeta que más me gustó. El mensaje es corto pero preciso. Como ya dije, toca todos los temas y el amor no podía faltar, y ¿quién no a sentido miedo al rechazo? Simplemente me encantó. Y aunque suene repetitiva, encontrarán muchas otras viñetas de éste tipo y les aseguro que con alguna se van a identificar, yo me identifiqué con muchas. Totalmente recomendable. Además de que es una edición preciosa y de muy alta calidad, como siempre enamorada de las ediciones de Sexto Piso. Es imperdible.
Francisco Olea es una máquina de creatividad ... está increíble este libro... no tengo nada más que decir, solo que soy un gran seguidor de su trabajo y este libro es realmente una joyita
Uno mas de mis moneros favoritos. A diferencia del sarcasmo y lo directo de Montt, Olea es más fino, más sutil, pero cuando pone el dedo en la llaga, hace que te retuerzas, de amor, de culpabilidad, de risa, de irreverencia, de complicidad. Ojalá pueda conseguir sus demás publicaciones, sus viñetas me encantan.
divertido, agradable, variado, no es el mismo nivel de humor para todas las viñetas, por lo que mas de alguna causará risa, y otras te dejan pensando por un rato.
Nunca había leído un libro de este tipo, pero fue interesante, una sensación similar a ver memes en internet, dar scroll ilustración tras ilustración, a un conjuro de dialogos, frases e imágenes divertidas e ingeniosas.
Amo a Francisco Olea. Me gustan un buen sus dibujos y cómo plasma emociones que todos tenemos y con los que automáticamente te relacionas con lo que está en el dibujo. El libro es grandísimo. <3