Con un estilo fresco y nada ortodoxo, Vázquez-Rial retrata la violencia política de la junta militar de Argentina y sus desapariciones a través de la mirada distanciada de uno de sus sicarios, un hombre duro acostumbrado a lo peor de la sociedad y que, aun así, sucumbe al terror cotidiano de la parte extraoficial del régimen.
No sabía que esperarme de esta novela, me imaginaba que iba a tirar por otros derroteros pero al final es la historia de un sicario en la convulsa Argentina que dejó el fin de la dictadura. Sin embargo, he visto pinceladas que me habría encantado que el autor desarrollase y no se hubiera centrado tanto en el desarrollo de los acontecimientos históricos. La miseria, la carne, la muerte por la muerte... creo que este autor podría haber sacado un texto diferente y muy potente