La soledad no siempre es algo impuesto, hay ciertas ocasiones en las que se convierte en la única opción capaz de sosegar el dolor. Amy Campbell ha perdido al amor de su vida, y está decidida a vivir el resto de sus días en soledad y alejada de los demás. Pero algún tiempo después del trágico suceso, le informan de que su pareja diseño una casa para ella, y casi sin pensarlo, se traslada a su nuevo hogar. Lo que desconoce es que este nuevo comienzo trae consigo nuevas oportunidades y peligros. Y lo más importante de todo, que las cosas no son siempre lo que parecen.
Debo admitir que lo primero que me llamo la atención de esta novela fue que la presentaban como una mezcla de misterio y paranormal. Y si bien es cierto que ambos están presentes, si lo que buscáis en ella es algo más enfocado al terror, definitivamente no lo encontraréis aquí. Pero vayamos punto por punto.
Nuestra protagonista, Amy, ha sabido mantener su estilo de vida solitario con bastante facilidad. Tom no era solo su pareja, se conocían desde que eran niños y lo más importante de todo, ella no temía la habilidad que este poseía. Lo amaba tal y como era. Por lo que cuando murió fue como ella en cierto modo también lo hiciera. Así que al comunicarle las ultima voluntades de este y de la existencia de la casa y su ubicación más bien apartada, considera que es una buena idea mudarse allí, además de haber sido un regalo hecho por él. El problema inicia cuando al poco de llegar comienzan una serie de sospechosos asesinatos que de alguna manera parecen tener relación con la muerte de su pareja. Y también, como aun sin quererlo, aparecer alguien nuevo en su vida y todas las barreras que se había autoimpuesto empiezan a desmoronarse.
Para seros sincera, esta ha sido una lectura que en más de un sentido ha conseguido descolocarme. En un inicio, considere que la trama arrancaba muy lenta, con la protagonista haciendo referencia solo a detalles de sus vivencias junto a Tom y el cómo era su vida unos años después. Todo arranca realmente cuando se muda a la casa. Es ahí cuando me sentí más interesada por lo que estaba sucediendo. La autora nos da pequeños matices de misterio, como si fueran pistas que trataran de hacernos dudar sobre la posible explicación de todo lo que está sucediendo, y eso me estaba gustando, pero el final me decepciono bastante. Aunque la idea que implica desde un inicio sobre lo paranormal, me parece muy interesante, la forma en que se desarrolla el desenlace me pareció demasiado sacado de la manga e incluso algo fantasiosa. Además de haber varios puntos que quedaron sin explicación. En general, y a pesar de tener unos personajes bien definidos y una trama, bajo mi punto de vista, con bastante potencial, al final sentí que se había desaprovechado todo y quedado en una historia de lectura ágil y más o menos entretenida pero sin mayores pretensiones.
Con una trama en principio algo misteriosa, "Donde habita el olvido" trae una historia de ágil lectura que mezcla más o menos con acierto el romance y lo paranormal.