Decir que nuestro país vive una crisis política se ha vuelto un lugar común, pero el acuerdo tiende a desaparecer cuando se indaga en las causas que explican el actual panorama. Desde las movilizaciones del año 2011 se ha hablado de crisis del modelo, de un cambio de ciclo político y del carácter tramposo de nuestra Constitución. Pero más allá de sus aciertos puntuales, esas aproximaciones suelen basarse en diagnósticos demasiado parciales o políticamente interesados y, por tanto, no logran orientarnos en el Chile de hoy. Nos fuimos quedando en silencio. La agonía del Chile de la transición es un primer intento de llenar ese vacío, ofreciendo un auténtico ejercicio de comprensión política. En este agudo y provocativo ensayo, Daniel Mansuy analiza las luces y sombras del panorama político de las últimas décadas, rastreando sus orígenes y tensiones en la refundación impulsada por Jaime Guzmán y los economistas de Chicago, y consolidada en los sucesivos gobiernos de la Concertación. A partir de una lectura crítica de ese período, el autor explora por qué se produjo la ruptura de los consensos políticos que permitieron transitar los difíciles años noventa, cuáles son los méritos y deficiencias de las propuestas alternativas que han surgido hasta ahora, y cómo podemos hacernos cargo adecuadamente de los desafíos que hoy enfrentamos como país.
Mansuy nos regala una obra completa y bien pensada que se basa en la tensión entre dos paradigmas: el regimen neoliberal chicago-gremialista construido por Guzmán, favorecido por la dictadura y consolidado -"con rostro humano"- durante la concertación y el regimen "de lo público" elaborado por Atria para superar a la versión guzmaniana. "Nos fuimos quedando en silencio" ilustra esa progresiva pero brutal pasividad que inundó a la derecha -y la Concertación ahogada en las contradicciones de aceptar el modelo- durante los años de la transición. Así la derecha y concertación, en un escenario post-guerra fría y un ordenamiento constitucional orientado al empate, quedan enflaquecidas en ideas y proyecto político, situación que revienta el año 2011 con las manifestaciones estudiantiles. En esta revuelta, Atria logra (antes del 2011 pero con mayor fuerza ese año) llenar de contenido político esa nueva era que se viene. Daniel Mansuy hace de exegeta entendiendo las particularidades del regimen guzmaniano y atriano. Describe la pugna intelectual y las consideraciones actuales y a futuro. Sin muchos rodeos, Mansuy critica y expone las falencias de cada uno de los regimenes como también declara los puntos fuertes. Ya hacia las últimas páginas, el autor ofrece algunas guías de cómo mejorar la vida en común y reflexiona sobre los desafíos de la modernindad. Como ensayista, Mansuy logra una obra robusta en contenido aunque a ratos discreta en estilo, su formato es más la columna que el ensayo, pero no por eso deja de ser un libro de altas cualidades.
Buen ensayo sobre los puntos débiles de las ideas de Jaime Guzmán y posteriores gobiernos de la Concentración. Especialmente el análisis sobre el origen de la Nueva Mayoría y la popularidad de las ideas que al día de hoy están en la bandera del Frente Amplio y Boric.
Pero lo más importante en este libro para mi fue la comparación y análisis de las fallas en las ideas de dos figuras más visibles del debate público chileno de los últimos 10 años – Fernando Atria (uno de los apologetas del proceso constituyente, el ideólogo del Frente Amplio y el sentimiento del malestar en Chile) y el ícono de la derecha latinoamericana Axel Kaiser.
Muy recomendable para entender el nivel del discurso político-social chileno de estos días.