Three boys of different religions, living in Vitoria, Spain, in 1492, promise that nothing will keep them from staying friends forever, but when the government orders the expulsion of all Jews from Spain, circumstances make that a difficult promise to keep.Three boys of different religions, living in Vitoria, Spain, in 1492, promise that they will stay friends forever, but when the government orders the expulsion of all Jews from Spain, circumstances make that a difficult promise to keep.
Otra lectura adolescente de los 80 de las que probablemente te mandaron cuando ibas al colegio o al instituto, aunque no fue mi caso. El tiempo y la promesa es una historia sobre la comunidad judía de Vitoria en 1492, cuando el edicto de los Reyes Católicos ordena expulsarlos a todos de los reinos hispánicos. Los protagonistas, Isaac, Fernando y Juan, son tres chavales de orígenes muy distintos, siendo el primero judío, el segundo cristiano y el tercero converso judaizante, entre los que se ha desarrollado una improbable e inverosímil - desde mi punto de vista - amistad. La historia no engancha mucho ni está bien ligada, creo, siendo los eventos muy precipitados y casuales, cosas que suceden para ir llenando páginas hasta que ocurre lo que tiene que ocurrir. Pienso que está concebido para introducir a los adolescentes a los reinos hispánicos y a la intolerancia religiosa de la época, en la que la comunidad judía de Vitoria vivía un poco más relajada que la de Toledo, por ejemplo, pero no en el caso de los conversos. En fin, que Juan descubre que su familia es judaizante pero él quiere seguir siendo cristiano, ante la consternación de sus amigos, pero justo cuando van a ser denunciados por una vecina insidiosa, estalla la epidemia de peste en Vitoria. Después de todo, esta novela no es enteramente ficción, ya que se basa en un hecho histórico: pudiendo huir para salvar la vida, y teniendo de todos modos que hacerlo eventualmente porque ya ha sido publicado el edicto de expulsión, los médicos judíos de Vitoria eligieron quedarse y seguir tratando a la población enferma, de la religión que fuese, con gran riesgo de sus vidas; porque ése era su deber y su vocación como médicos. En agradecimiento, ya pasada la peste, el Concejo de Vitoria les concedió una única petición, a la comunidad judía entera, antes de que tuvieran que abandonar su tierra: no vender, comprar ni labrar, ni destruir, el monte de Judizmendi, donde estaba el cementerio judío, para que los restos de sus seres queridos y antepasados no fuesen profanados cuando ellos ya no estuvieran. Promesa que se cumplió hasta 1952, momento en que algunos judíos de Bayona, descendientes de aquellos de 1492, volvieron para rendir homenaje a la tierra intocada. Y bueno, me parece una premisa preciosa para escribir una novela histórica para adolescentes, con valores que fomenten la tolerancia religiosa y que se asuma con naturalidad el hecho de que durante la mayor parte de su historia, España fue tierra multicultural y multirreligiosa, y es a lo que estamos volviendo y deberíamos volver. "El tiempo pasó, mas no la promesa."
Leí este libro en 1º de la eso y tenía el recuerdo de que era el libro más horrible que había leído nunca. Ayer lo encontré por casualidad y quería saber por qué me había parecido tan horrible, pero me he llevado una sorpresa. Esto es la prueba de la importancia de leer algunos libros en el momento adecuado y con la información necesaria para entenderlos. Un libro muy relevante en el mundo actual en el que la gente todavía mata en nombre de Dioses y tierras sagradas.
La historia de tres jóvenes amigos en la Vitoria medieval: un cristiano, un judío y... el tercero ha crecido creyendo que su familia es cristiana, pero al llegar a la pubertad su padre le revela que son judíos, aunque disimulen para evitar problemas. A partir de ese momento, el chico se plantea qué es él y qué quiere ser a partir de ahora.