Un libro que atrapa a la manera de una buena serie; Cada capítulo te deja con las ganas de seguir leyendo. La trama aparentemente sencilla, cuatro personajes que contrastan por sus diferencias, con una vida aparentemente resuelta, que ven sucumbir sus seguridades, o lo que creían que lo era al momento en que comienzan a interactuar. El individualismo, el amor, el deseo, pero sobre todo el sexo, son el combustible que hace andar la maquinaria de esta novela. Una buena radiografía de la crisis existencial de una buena parte de la generación nacida a finales de los 70 y durante los años ochenta.