Pour fêter dignement le retour de son fils au pays, Popa Singer, matriarche éclairée et indéboulonnable, armée de sa seule machine à coudre et de son utopie personnelle, est bien résolue à résister à sa manière à l’Ubu Roi des Tropiques, le plus atrocement absurde que les Grandes Antilles aient subi : Duvalier, alias Papa Doc.
Popa Singer va raconter l’histoire de ce duel à Jacmel, ville natale de l’auteur, comme García Márquez racontait le Macondo de la famille Buendia dans Cent ans de solitude. Tout le récit tient dans une éloquente dialectique entre la monstruosité aberrante de Papa Doc et cette « maman-bobine de fil » qui « fera planer son cerf-volant enchanté dans l’azur féminin de l’histoire, en mère nourricière, ravie d’alimenter en brins de toute beauté la machine Singer à coudre les beaux draps d’un réel-merveilleux germano-haïtien. » La fantaisie rabelaisienne se propage en nomenclatures fantasques qui sont en soi des morceaux de bravoure dignes du Mangeclous d’Albert Cohen.
S’il témoigne avec une joyeuse férocité de l’épouvantable caprice du président à vie, le romancier des enjouements amoureux, styliste hors pair et maître d’une langue incomparablement inventive, mêlant allègre faconde et humour au vitriol, ne lâche rien de son verbe en transe ludique, véritable incendie d’allusions et de métaphores pour dire un monde de folie. Prix Goncourt de la nouvelle pour Alléluia pour une femme-jardin (1982), Prix Renaudot pour Hadriana dans tous mes rêves (1988), René Depestre, né en 1926 à Jacmel en Haïti, nous revient avec le fougeux Popa Singer, en immense écrivain porté par une rage de vivre intacte.
René Depestre (born 29 August 1926 Jacmel, Haiti) is a Haitian poet and former communist activist. He is considered to be one of the most prominent figures in Haitian literature. He lived in Cuba as an exile from the Duvalier regime for many years and was a founder of the Casa de las Americas publishing house. He is best known for his poetry.
Soy de esa generación, quizá la última, a la que en la escuela le enseñaron que la revolución de negros esclavizados que llevó a la independencia de Haití fue un pecado, uno que marcaría el futuro de este pueblo caribeño. "Un país gobernado por negros —me dijeron—está destinado al caos y a la pobreza». No me lo creí, no completamente en todo caso; mi abuela, que para entonces era la persona más negra que conocía, se veía lo suficientemente capaz no solo de sacar adelante a una familia después de enviudar de un marido alcohólico, sino también de expulsar a españoles y franceses y gobernar una isla. Además la televisión pública de la época, que era dirigida por hippies progresistas a los que les dejaban programar lo que les viniera en gana porque al fin y al cabo nadie veía esos canales, ya me había hablado de Malcolm, Alí y Changó, así que difícilmente cabía en mi cabeza que los haitianos que quisieron ser libres eran los malos de la historia. Como fuera, ese fue mi primer acercamiento a Haití, marcado de racismo. Por supuesto que luego conocí a Papa Doc ("el Gran Barón-Samedi, capitán de los cementerios, príncipe andrógino de la muerte violenta, sultán de las masacres"), y ahí supe del otro lado de la heroica revolución negra, un totalitarismo racial invertido que dejó miles de muertos y millones de almas torturadas buscando eliminar "cualquier impureza blanca" o "mancha mulata". ⠀ Recordé eso leyendo este libro, uno sobre aquella época de irracionalidad de la extrema derecha del poder negro, pero también sobre los valientes que se opusieron, sobre el poeta comunista que no se agachó, sobre su madre médium que con una máquina de coser Singer sacó una familia de la pobreza y tampoco iba a bajar la cabeza frente al bravucón de turno. ⠀ Pero lo más importante del libro no es la historia sino la forma de contarse, de una manera poética y lírica, a veces más parecida a la ópera que a la literatura, a veces como canciones creole, a veces como rezos vudú, a veces en formato télédyòl (voz a voz haitiano), lleno de erotismo, crudeza, humor negro, caribeñidad y realismo fantástico haitiano. ¡Un puto librazo!
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Imaginen a un joven haitiano, estudiante y poeta, que enfrenta públicamente a dos sucesivos dictadores y, por ello, debe huir al exilio hacia el París de postguerra. Aunque feliz con la bohemia de la ciudad, después de veinte años decide volver a su hogar. ⠀ Al inicio es amablemente recibido por un viejo amigo de infancia ahora convertido en presidente y dictador de la isla, un demente que violentamente instaura un régimen totalitario supremacista negro que pasaría a la historia como Papa Doc. Pero pronto, sus posturas humanistas y libertarias (no sin algo de marxismo) lo ponen, a él y a su familia, en la lista del patíbulo. ⠀ Imaginen que ese poeta, ahora adulto, tiene que exiliarse por segunda vez cuando Papa Doc empieza su "limpieza" étnica y política, decidiendo esta vez irse a Cuba, en donde unos jóvenes barbudos idealistas, como él mismo, están planeando una revolución contra su propio dictador. Se hace guerrillero, entra triunfante a La Habana, es amigo del Che y hasta hace parte del gobierno de Castro. ⠀ Pero la historia no acabaría bien: como si de una maldición se tratara, ahora es en Cuba en donde hay una dictadura y, al defender públicamente a unos poetas e intelectuales injustamente apresados por el régimen, se gana el inri "contrarrevolucionario". Lo que sigue para él es digno de una de sus historias de realismo fantástico haitiano: le dan una cátedra universitaria a la que solo asisten agentes secretos encubiertos, ningún estudiante real. Se aburre de ser un falso maestro de falsos alumnos, y retorna al exilio por tercera vez, en París, dónde aún vive. ⠀ Esa es la fascinante, heroica y hasta tragicómica vida de René Depestre, uno de los mejores escritores ya no solo de Haití o de las Antillas, sino, me atrevo a decir sin sonrojarme, del mundo. ⠀ Llegué a él gracias al fundador de @libreriahojasdeparra . Le dije que me recomendara un autor, su favorito, y puso en mis manos uno de Depestre. Tardé un año en hacerle caso a su recomendación, pero ha sido para mí el mejor descubrimiento en años. ⠀ Su narrativa es creole, una sabrosa y minuciosamente caótica mezcla de literatura refinada francesa, costumbrismo haitiano y realismo mágico erótico.