ElhijodelRana, Moya y Fauró agotan sus últimos días en las aulas de El Bosco, el elitista colegio que sus padres eligieron para que llegaran a ser médicos, abogados y arquitectos como ellos. Años después, al primero casi le han perdido la pista: es abogado de la firma “Roures y Asociados” en Barcelona y vuelve poco a la ciudad; Moya, pasada la treintena, aún sigue de funcionario interino de Justicia, donde el poder despótico de jueces con largos apellidos le recuerda diariamente que este mundo sólo es habitable desde un puesto superior al que ocupa; y Fauró sobrevive como puede a su tedioso trabajo en un banco, mientras siente languidecer su complicada relación a distancia con Julia, sin poder despegarse del chat en el que habla obsesivamente con ella.
Los tres coincidirán, junto a muchos otros de sus compañeros, en la “Cena 15º Aniversario de Promoción” que se ha organizado a través de las redes sociales. Será el momento de pasar a limpio ese futuro incierto y lleno de sombras que, quizás, ya se vislumbraba en sus conversaciones sobre Tintín o Los Cinco o, más tarde, en su dilema entre Nirvana o PearlJam.
En La edad media se suceden tres historias cruzadas en el tiempo, atravesadas por la ansiedad, el humor y la tragedia de las aspiraciones desbaratadas. Furiosa y lírica a la vez, la original primera novela de Leonardo Cano indaga sobre la profundidad del deseo a un ritmo enérgico que concatena el salvaje ambiente escolar del Mario Vargas Llosa de La ciudad y los perros, la ligereza de la mejor comedia romántica a través de la Red y la pasividad burocrática de un sistema judicial en el que reconocemos la aspereza de los personajes de Houellebecq o la impiedad de los de Bret Easton Ellis. En sus páginas, y mediante tres sorprendentes puntos de vista que entrelazan otras tantas historias del pasado y del presente, se nos muestra la peripecia vital, profesional y sentimental de unos jóvenes que, al contacto con la madurez, ven quebrados sus proyectos y sueños, y a través de ellos, los de toda una generación y una época que sentimos muy cercanas.
Leonardo Cano (Murcia, 1977) es Licenciado en Derecho y Máster en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada Europea.
Premio Creajoven de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, ha sido abogado, guionista, creativo de publicidad, crítico gastronómico y colaborador en diversos medios escritos y digitales.
Actualmente, ejerce de funcionario del Ministerio de Justicia y está acabando su doctorado en Literatura Española Contemporánea. La edad mediaa es su primera novela.
Leonardo Cano me ha regalado unos momentos estupendos esta Semana Santa. Por suerte eran vacaciones porque la historia es adictiva y, una vez se empieza, ya no se puede parar de leer. La compleja claridad de la estructura narrativa es todo un hallazgo y las escenas de comedia negra absolutamente impagables.
Narra la vida de tres hombres, Gómez “elhijodelRana”, Moya y Fauró, intercalando los días del colegio – instituto con el trabajo que desempeñan y la vida amorosa actual. La época de estudiantes se ve también en la manera de escribir reiteradamente la conjunción “Y”, además de que es la que está centrada en “elhijodelRana”, el cual es el típico niño que sufre el acoso de sus compañeros por ser estudioso y no cumplir con los cánones estéticos que se imponen, es decir delgados, muscularmente definidos y a la moda en cuanto a vestimenta y gustos musicales. Aunque también se referencian al resto, pero como se ha dicho Gómez destaca como marginado en la dura estratificación social de los niños. A la vez también nos presentan a la educación privada (Salesianos) como el mejor medio para medrar durante la edad madura. Siguiendo con Gómez, le vemos cómo va cambiando su forma de ser durante el instituto, aunque antes del cambio a la universidad vuelve otra vez a su habitual forma de ser. Esta es la época del despertar sexual de estos jóvenes, y también de otras inquietudes que terminarán marcando sus vidas. En esta edad adulta, tanto Moya como Fauró se encuentran atrapados dentro de un trabajo que no les satisface. Además Fauró está embarcado en una relación amorosa a distancia que se mantiene virtualmente. Y aunque comienza a pensar en una vida junto con su novia Julia, la relación termina rompiéndose. Mientras que Moya se asocia en un negocio que le traerá una ruina, y pondrá en jaque su puesto de funcionario de justicia. Además conoce a Julia y terminan juntos. Globalmente la novela nos abre los ojos sobre la importancia de cultivar unas buenas relaciones sociales desde la infancia para conseguir llegar a las cotas más altas durante la madurez, en el contexto de la novela se refleja en los estudios en un colegio e instituto privado donde están los hijos de los ricos y poderosos. Así se puede llegar a codear con ellos después de la Universidad pues serán sus amigos. Otro tema que trata es lo injusto que es el mundo para aquellos que aun compartiendo educación con los hijos de los ricos, no consiguen medrar aun cuando son más válidos que la mayoría de estos niños de papá por no tener la misma cuenta bancaria. Provocando angustia y desánimo de adultos. Y termina con el tema del amor en sus diferentes versiones, ya sea de amistad, relación de pareja o sexual. Y sus complejidades. Todo ello también da luz a una crítica velada a los funcionarios de Justicia y su, en algunos casos, pasotismo a la hora de sacar adelante su trabajo. Y tras todo esto se ocultan los sueños e ilusiones que se tienen de estudiante, pero que una vez inmersos en la edad madura vemos que no sino quimeras, en algunos casos imposibles de conseguir. Aunque en esa edad temprana creamos tener respuesta a todo y para todos, y ser prácticamente inmortales a los que el paso del tiempo pone en su sitio y les abre los ojos respecto a la realidad de la vida.
Los receptores del término " Generación X" nunca llegaron a aceptar esa etiqueta, al menos en España. Aunque Douglas Coupland escribió la novela estandarte (pero no acuñó el término), fueron autores como Bret Easton Ellis o Irvine Welsh los que elevaron la calidad literaria de esa generación, y sus obras han sobrevivido más que dignamente el paso de los años.
En España hubo una versión de Generación X con autores como Ray Loriga, Lucía Etxebarría o José Angel Mañas, pero, aunque llegaron a conectar con un porcentaje de la población, quizás era demasiado temprano en la España de los 90 o como para plasmar con rotundidad el desengaño y la ironía de las vidas de unos GenXers cínicos, cultos, sensibles, inquietos y obligados a asimilar que el futuro que les vendieron y por el que renunciaron a parte de su juventud no es lo que se esperaban.
Con su primera novela, Leonardo Cano recoge estas características y, con un estilo magistral y tres historias entrelazadas, adictivas, y que "es imposible" que fueran nuestras historias, consigue elevar la voz de los ya treinta-cuarentañeros españoles a la posición que merece en la literatura moderna. El humor y la ternura equilibran la crueldad y el desencanto de estos personajes, estas historias que gracias a unas voces exquisitamente afinadas son tan ficticias como posibles.
El gran acierto de la novela son las distintas voces de cada historia, capaces de conectar a distintos niveles con el lector, haciéndole sumergirse en la piel de los personajes o sentirse un voyeur en sus vidas, vidas que adquieren peso y relevancia conforme avanzan los relatos y el estilo afilado y sutil de Cano los empuja hacia sus inevitables conclusiones.
Con este debut queda claro que Leonardo Cano es un autor a seguir.
Apabullante y directa. Leonardo Cano nos traslada (en mi caso) a un mundo ciertamente desconocido pero muy cercano. A lo largo de estas tres historias (decir tres destinos sería demasiado pomposo), nos encontramos diferentes problemáticas enmascaradas a un punto de vista demasiado realista, incluso demasiado vívido. Engancha desde el principio. La historia de Gómez y no solo Gómez o elHijodelRana. La historia de M, atropellado por sus propias inseguridades y los chats (formato que cada vez encuentro más en las corrientes actuales) entre Julia y Nacho, adentrándonos en su vida privada desde una perspectiva para nada ortodoxa, hace que separarse de la lectura sea casi un acto imposible. Mucha chispa. Sin duda una apuesta por parte de Candaya, que no decepciona y un gran primer libro que no deja indiferente a nadie.
Tres voces son las que narran tres historias distintas que, juntas, forman un claro mensaje: personas desorientadas en una vida nunca imaginada. Personas que concebían la vida de una sola forma y que al llegar a la vida adulta ven que nada se asemeja a lo que les habían contado.
Cada historia tiene una voz narrativa claramente diferente a las otras, tanto estilísticamente como de punto de vista explicativo. Encontramos un narrador aparentemente observador pero con cierta implicación, al dar esos pequeños golpes de ironía; un “nosotros” que explica la historia del hijodelRana, y un chat que, más que narrar la historia, nos la muestra sin ningún filtro. Y uno se convierte en un lector camaleónico.
Debajo del narrador en tercera persona hay los pensamientos y el carácter de M, de manera que cuando uno se da cuenta que no es una historia narrada de una forma totalmente objetiva, ya es cómplice de Moya.
La técnica y forma del chat parecen tan reales, que uno se siente un fisgón en la conversación de la pareja. Te hace entrometerte directamente en sus vidas más íntimas e, incluso, tomar partido en las discusiones.
El narrador en primera persona del plural, ese “nosotros”, quiere implicarte, mezclarte con los hechos. Te hace un personaje más de la historia. Por no hablar de esa incesante “Y”, anáfora que da ligereza y dinamismo a los hechos. Y que te deja con ganas de más. Ganas de continuar con la parte más romántica de la historia. La parte donde anhelos, sueños, objetivos aún son posibles. Y la parte donde una constante evolución de los personajes nos altera, inquieta, conmueve y nos turba. Esos sueños esperanzadores, que tan reales se nos muestran en la edad primera de los personajes; igual de real vemos que están rotos en la edad media.
Así terminan las tres, las cuatro y todas las historias de la promoción del Bosco, unidas en una cena de aniversario y contadas por ese “nosotros”, tan comprometedor, que nos incluye para que ésta sea nuestra historia, aunque sea imposible.