Si bien tiene cuentos prometedores con finales un poco flojos o apresurados, te deja una sensación agradable al terminar de leerlo. Posee frases potentes, que trascienden y te hacen replantearte ciertos aspectos de la vida. Es lo que espero de un libro aunque no esté logrado a cabalidad.
Una colección de cuentos que experimentan con la construcción en escenas discontinúas, como si fuesen un mensaje cinematográfico. Algunos de los cuentos son muy buenos. Sobre todo por la construcción de los personajes que llevan la mayoría de las historias desde su perfil sicológico principalmente. En algunos casos esto se vuelve tedioso pues no existe acción real, lo que se contrapone con esta construcción de las escenas. Nada pasa en los cuentos, todo sucede dentro de la mente de los personajes y desde ahí nos enteramos de lo sucedido. Con un poco de juego entre la omnisciencia de un narrador que igual está dentro de la cabeza de los personajes a veces borronea los límites de la narración.