Lima. 22 cm. 339 p. Encuadernación en tapa blanda de editorial ilustrada.. Este libro es de segunda mano y tiene o puede tener marcas y señales de su anterior propietario.
Gustavo Rodríguez (Lima, 1968) es escritor y comunicador. Ha publicado las novelas "La furia de Aquiles" y "La risa de tu madre", esta última, finalista del Premio Herralde. Su novela "La semana tiene siete mujeres" fue finalista del premio Planeta-Casamérica. "Cocinero en su tinta" es su novela más reciente.
Las distinciones a la creatividad que ha obtenido en su faceta como comunicador son numerosas. Campañas suyas han movilizado a su país en varias oportunidades: basta recordar la que originó el “Día del Pisco” en 2003 luego de iniciar una guerra comercial con Chile. En el año 2006 el Consejo Nacional de Educación le confirió el Premio al Periodismo en la categoría Internet. Ha sido condecorado por su aporte creativo al país por el Indecopi y varias campañas suyas han sido emitidas en TV europea y estadounidense en especiales sobre la mejor publicidad del mundo.
Es columnista del diario El Comercio de Lima y colaborador habitual de la revista Etiqueta Negra. También es cofundador del Proyecto Recreo, una iniciativa para llevar la lectura a las escuelas del Perú.
Su lectura es entretenida. Su argumento de nutre de la coyuntura política que conocemos los peruanos, y eso apoya mucho para hacerla interesante. Sin embargo, la trama se siente forzada, como estirada para hacerla entrar en un recipiente grande. No sorprende, pero tampoco aburre.
No me impresionó como esperaba pero sin duda es una muy buena historia. Fácil de leer y desde luego la trama tiene cierto parecido a una situación coyuntural. Lectura recomendada.
Si bien no es una historia muy complicada, no hay que quitarle el crédito por la ilustración casi perfecta de la situación política latinoamericana. Se lee muy rápido, sin vocabulario difícil y esta llena de personalidades fuera de lo monótono en un entorno totalmente real y común. La corrupción, el control de los medios y de las masas, y hasta los traumas personales contemporáneos a campañas políticas se reúnen entorno a una serie de personajes de los cuales está claro que una asesora política lesbiana muy buena en su trabajo, no tanto de su vida personal, se destaca.
Es el retrato escrito pintado con las imperfecciones y las morbosidades de una guerra por poder en la cual solo gana quien apuesta más por su victoria. Es la versión íntima de lo que pasa en países como Perú cada cuatro años, y es indudablemente la transcripción literaria de una realidad insolente.