Demuestra como nuestra cultura está formada con un valor extraño a las demás y único en su forma, el engaño, que más allá de no presentarse necesariamente como un antivalor, enriquece a la caballerosidad de nuestra tierra y evoluciona nuestros métodos e inventos hacia planos inexplorados por el hombre. El argentino descubrió como practicar ese "arte" en cada parte de su cultura. Si la sociedad en la que vive funciona florecen sus ventajas como contribuciones al ingenio, pero cuando no, es víctima de si mismo.