Jan Needle’s play about a boy falsely accused of stealing. The book contains a stimulating playscript suitable for classwork and school production, accompanied by resources including background material and lively activities.
Playscript – the book contains a playscript focusing on issues that are of interest in schools.
Accompanying resources contain activities for drama (including role-play), reading, writing, and speaking and listening. These are accompanied by extension material, including extracts from modern and pre-20th-century works for comparison, and documentary material. The resources are organized under the following headings: Staging the play Work on and around the script From novel to playscript Themes in and around the play Media
Jan Needle has written more than forty books, including novels for adults and children and literary criticism. He also writes plays for stage, TV and radio, including serials and series like Grange Hill, The Bill and Brookside. His first novel, Wild Wood, is a retelling of The Wind in the Willows with Toad, Rat, Mole and Co as the ‘villains’ - a sort of undeserving rural squirearchy – and the stoats and weasels as heroes. A new version was brought out recently by Golden Duck, with the original wonderful illustrations by the late Willie Rushton.
Although he is currently working on a film of perhaps his most celebrated children’s book, My Mate Shofiq, Jan has recently been concentrating on historical novels about his first and most enduring love, the sea, and a series of extremely gritty thrillers. His aim has always been to transcend standard genre writing, which has sometimes brought him disapproval. The ‘hero’ of his first naval fiction, A Fine Boy for Killing, is a borderline sadist, and life on the frigate Welfare undermines almost every heroic myth popularized by earlier writers. Loved or hated, his novels refuse to be ignored.
His thrillers are also firmly in the ‘noir’ spectrum. The most recent is The Bonus Boys, which features a hard-as-nails investigator called Andrew Forbes and his Scottish lover Rosanna ‘the Mouse’ Nixon, who first appeared in Kicking Off, a chilling warning about the fissile state of Britain’s crumbling prisons. More are in the pipeline, as are additions to a series of novellas about crime, the 18th century navy, and the secret world of spies and spying. Even the possibility that Napoleon escaped from his exile on St Helena is examined. Like many ‘mere conspiracy theories’ it uncovers some extraordinary possibilities.
Jan also attempts, in conjunction with Walker Books, to widen the readership for certain classic novels. They include so far Moby Dick, Dracula, the Hunchback of Notre Dame, and The Woman in White, all aimed at a young adult audience . In his spare time, he sails boats and plays a variety of musical instruments.
Uno de los títulos que me han parecido más conmovedores de la colección de literatura infantil A la orilla del viento, del Fondo de Cultura Económica, es El ladrón, de Jean Needle, escritor nacido en Inglaterra en 1943, autor de más de veinte libros para niños, así como de novelas y guiones de televisión para niños y adultos. En El ladrón combina el descarnado naturalismo de Amicis con el implacable análisis social de Dickens. Con este compatriota suyo tiene varios puntos de contacto. En La pequeña Dorrit, Dickens articula un andamiaje metafórico que retrata a toda su sociedad en términos de una sola imagen: la cárcel. Después de leer El ladrón nos quedamos con una impresión semejante: todos estamos incomunicados en celdas oscuras de las que no puede salir nada, por más que el espíritu se impulse hacia el contacto con otras celdas. Incomprensión, soledad, un incurable frío interior son los tonos que Needle ha puesto en su paleta y con los cuales se van formando las imágenes de El ladrón. Se trata de un mundo gris, donde los niños buscan refugio en las cuevas o en la intimidad del excusado. El asunto de la novela es sencillo. Kevin Pelham, un niño extraño, solitario, introspectivo, hasta tonto a los ojos de sus profesores, se convierte en sospechoso de un robo efectuado en su escuela. Cinco libras. Kevin es hijo de un hombre encarcelado por robo y esto pesa todo el tiempo en la historia, como una culpa heredada. Junto con dos amigos suyos, un niño y una niña, Kevin se ve involucrado en un robo de piezas de automóvil. Vende un radio robado para comprarle a su madre un regalo de cumpleaños. A lo largo de todo esto, el autor va introduciéndonos en una atmósfera opresiva, donde los personajes son seres que se mueven de un sitio a otro en medio de la desilusión y la mediocridad: “La vida no es justa, Kev. ¿Por qué había de serlo? Nadie te debe nada; no lo olvides. La vida no es justa.” Todo en El ladrón tiene este matiz; todo es nublado y melancólico. Hay, por ejemplo, un programa en la radio local donde las esposas o los hijos de los presidiarios pueden enviarles mensajes y dedicarles canciones. El programa se llama El amor puede ser muy solitario. Soledad, rabia, injusticia, acoso, amargura son realidades inmediatas para Kevin. No hay salida, no hay final feliz en esta historia. En algún momento, el autor dice acerca de Kevin: “con los dedos formó una pistola y se dio un tiro en la sien”. No es un chiste. El ladrón es sin duda un gran libro para los grandes lectores infantiles, una excelente introducción a la literatura de la condición humana. Bien se puede empezar leyendo a Needle y luego, ya en la adolescencia, seguir con Dostoyevsky, Kafka, Sartre, Céline...
Este no es el tipo de libros que normalmente leo pero me ha dejado una enseñanza y es que si comienzas a hacer una mala acción las personas te comienzan a conocer por eso y cuando no lo has hecho no te van a creer porque no eres alguien de confianza. Ser alguien leal es muy importante.
Si el niñ@ elije este libro y como adulto le ayudas (comprar, regalar, prestar) para que pueda leerlo, ten por seguro que es una buena elección. Si como adulto, te gustaría conocer un poco más sobre el libro, entonces te invito a leer la reseña:
Es un libro para lectores de 10 años o mayores, pueden leerlo lectores más jóvenes aunque el tema es maduro. El tema se relaciona con un niño que es falsamente acusado de robar dinero en la escuela, y lo difícil e injusto que es para el niño el que no le crean.