Es un cuento que relata la historia de un emperador al cual le fascinaba los vestidos. Sus roperos estaban llenos de prendas hermosas pero él nunca esta satisfecho y siempre quería algo mejor.
El emperador solo deseaba vestir con mucha elegancia y nada más le importaba, hasta a veces descuidaba los asuntos del imperio para disfrutar al máximo de su ropa.
En una oportunidad llegaron estafadores al reino sabiendo la fragilidad del emperador por la ropa y planearon un plan para estafarlo. Comenzaron a divulgar la historia de que eran expertos en hacer trajes extraordinarios, con piezas únicas. Esto llegó a los oídos del emperador y muy emocionado cae en el engaño de este par de estafadores.
Es un cuento infantil, con una moraleja clara y concisa, da un claro ejemplo de lo que pasa cuando uno finge ser algo o alguien que no es, solamente para pertenecer.
Lo recomienda para todas las edades porque deja una gran enseñanza desde la codicia del emperador hasta la del pueblo de no tener que engañarse ante la realidad de la autoridad.