"Retrato de un Noy adolescente pero también Retrato de Dorian Noy, estos siete cuentos escritos en primerísima persona son la más perfecta expresión de un subgénero degenerado y personal: la autobiografía fetichista, una memoria alevosamente parcial que hace foco exclusivo en el ansia, en una sola parte del cuerpo y en un único acto que es, sin equívocos, carnal.
El avezado aunque púber mamador de piel lampiña transita un mundo hostil a su plumaje donde todavía mandaban los códigos contravencionales, las razzias, los puchos de los comisarios, los perros guardianes, las traidoras de clase alta. Sin embargo no hay lamento ni el menor gesto reivindicativo. ¿Por qué habría de haberlos si en los peores y más sórdidos contextos la Noy en femenino cae siempre arrodillada (y el partenaire, parado, de sólo toparse con sus rulos de miel, el perfil de futura diva, la desmesurada boca)? Si no hay siempre final feliz, las acabadas perpetuamente lo fueron, parece concluir el narrador en su nostálgico pero rebelde tiempo pasado." -Liliana Viola
Le di cinco estrellas a este libro de la Noy porque a mí, como puto y argentino, me encantó haberlo leído y haber sentido las sensaciones que me transmitió, absolutamente genuinas que, para el caso, a mi entender, cumplieron sobradamente con la finalidad de este libro.
Me acabo de dar cuenta de que este hombre y Leonardo Favio no son físicamente la misma persona. Boquea demasiado, y para qué?
"Las calles parecían crucificadas por inmensas lámparas de neón contrastando con antiguos árboles salvajes también iluminados por la luna, en despiadada competencia inextinguible". Esta cosa de los trolos de meterle adjetivos a todo, muere L3m3b3l, muereee. Las calles crucificadas me encantan, pero la competencia entre árboles y la luna ¿? Jdnfnss qué competían, that's some decir por decir shit.
"Manos, dedos, piel, rostro como de alfajor incrementado por las frías luces de azúcar impalpable cayendo alrededor". Ahí va mi último rastro de deseo homosexual. Imaginate que te caliente alguien y lo describas como un alfajor. Parece una cita de R04hld D4hl.
Y después se va todo al diablo y se transforma en festival mariquita loca Puig sodomita. Cómo les gusta la marginalidad y la saliva como lubricante. Además, esto no es erotismo, es pornografía. La única persona que escribe de forma grotesca la sexualidad y lo hace brillante es Sabrina Carpenter. En serio. No escribe desde un lugar de relegación ni haciéndose la pobrecita, es muy vivaracha y divertida. Tampoco tiene esa hipersexualidad rasgo de trastorno conductivo. Hay que escuchar a Sabrina Carpenter.