Vitoria-Gasteiz, febrero de 2008. El testamento de Amelia Zabaleta desvela una desconcertante e inesperada revelación, un secreto celosamente guardado, y cuyo origen se remonta al pasado de la fallecida e implica a sus familiares más cercanos.
Jon Martínez de Albeniz, un detective de poca monta, será el encargado de hacer visible el misterio. Pero ¿qué razones puede haber para ocultar algo tan trascendental para una familia, en pleno siglo XXI? ¿Qué lleva a personas normales a tejer una tupida tela de araña con el silencio como argumento? En definitiva, ¿qué sucedió en esos escenarios setenta años atrás?
Toti Martínez de Lezea se adentra en las interioridades de su ciudad recreando personajes que le resultan conocidos y dibujándonos una sociedad donde imperaba un incómodo silencio.
Esperanza Martínez de Lezea García was born on 1949 in Vitoria-Gasteiz, Álava, Spain. She is a Spanish writer who writes both in Spanish and Basque. She is a certified translator in French, English and German. She is also a television presenter and actor; she is one of the founders of the Kukubiltxo theatre company.
Her work reflects her great interest in the European Middle Ages and specially in the history and traditions of the Basque Country. She has also written children's literature. She has written scripts and also directed children's and young people's programmes for EITB.
Misterios y secretos en una familia de Vitoria, hechos que se remontan a los años de la guerra civil. Pero el protagonista principal es el miedo que invade la sociedad a raíz de hechos traumáticos y que hace muy difícil descubrir la verdad.
Al abrir el testamento de Amelia Zabaleta, se descubre la existencia de un hijo desaparecido y se encarga a un detective que lo localice. Toti Martínez de Lecea ha escrito mucha novela histórica y es una narradora ágil y competente que nos transporta en este viaje entre el presente y el pasado.
Si bien la trama es un poco previsible y los personajes no acaban de interesar, en conjunto es una lectura entretenida y que recrea con acierto ambientes y sucesos centrados en la ciudad de Vitoria.
Hacía tiempo que no leía ningún libro de Toti y me apetecía mucho leer éste. Es muy entretenido y engancha hasta el punto de querer saber dónde están los desaparecidos y qué pasó con ellos y con el resto de coetáneos. Un pero, aunque tampoco es tal: se me ha hecho muy corto y me hubiera gustado saber más de todos ellos.
Una historia sobre silencios familiares de las que a mí tanto me gustan. Secretos que llevan escondidos tanto tiempo, y que afectan a tantaos personajes que la madeja para desentrañarlos es inmensa... La autora consigue con un ritmo muy ágil, meternos en la historia y pasarnos por Vitoria de la mano de Jon, un detective muy avispado, pero que no cree en él mismo. Un relato tan veraz como entrañable, con un final precioso, aunque me hubiera gustado saber más del protagonista. Me ha entusiasmado. 3,5
Un libro que llevaba tiempo con ganas de leer pero , como pasa siempre, se me cruza una novedad, un regalo, un préstamo o una lectura conjunta y se iba quedando atrás. Me ha sorprendido que, aunque no es muy largo, tiene las páginas justas para contar una historia narrada en dos tiempos y con su final. Las dos historias, unidas por una investigación, son muy interesantes, pero, como me suele pasar siempre que leo libros de este tipo, me acaba enganchando más la historia más antigua, bien por lo que viven los protagonistas o bien porque los misterios suelen ser mayores. Aparecen muchos personajes para ser una historia tan corta, pero cada uno bien ubicado y con su papel bien definido. Se resuelven los misterios y comprendes mejor los actos que realizó la protagonista. Me ha parecido una buena historia y lo recomiendo.
Encontré este libro de casualidad, porque alguien me lo recomendó por aquí. ¡GRACIAS! Mil gracias por descubrirme esta historia tan dura pero tan entrañable que siempre tendrá un lugar en mi corazón y que espero releer algún día.
Una novela con grandes enseñanzas de un pasado marcado por la Guerra Civil Española, de como a su desenlace las personas se transformaron y todo era miedo, silencio, rumores y mentiras.
Sin duda un libro que recomiendo al 100% y cuyo ritmo no decae en ningún momento. Por otro lado, es una delicia la forma de escribir de la autora. Gracias y mil gracias por descubrirme un pasado que no debe ni puede quedar en el olvido.
Este libro es el primero que he leído de esta autora. El libro me ha gustado bastante, lleva bien el hilo y la intriga. También me ha gustado cómo describe los lugares, sobre todo porque conozco muchos de ellos en los que se desarrolla la novela. Esta novela está narrada en 2 tiempos: el actual en el que Jon busca al hijo de Meli y el pasado de Meli - la guerra civil y las atrocidades que se hicieron. en general, me da mucha pereza leer sobre la guerra civil española, pero aquí ha escrito con mucho respeto lo que pasó y cómo se trató a muchas personas sólo por no tener las mismas ideas que los ganadores. recomendable.
Un secreto a medio desvelar en la lectura de un testamento da lugar a una investigación que destapa la historia no tan secreta de una familia, de una ciudad, de un país.
Lo que al principio era sólo la búsqueda de un misterioso heredero, se convierte en el descubrimiento de un horror que aun en el presente tiene forma y nombre. El dolor del pasado afecta al presente y el miedo es una terrible enfermedad difícil de superar, sobre todo cuando el origen es Aquello, la guerra civil y la postguerra, llamada así por los ancianos del lugar, aun con recuerdos de aquel horror.
El libro es de una lectura ágil, amena, con mucho sentimiento. Alterna capítulos protagonizados por Jon durante su investigación con pequeños fragmentos de los pensamientos íntimos de la persona cuyo secreto está investigando.
Ha resultado una lectura fascinante y una agradable sorpresa.
Me ha encantado esta novela, es una mezcla de novela histórica e intriga, sobre todo, me ha gustado la historia de Amaia Zabaleta, aunque es un poco agridulce.
La novela comienza cuando Amalia Zabaleta muere y 2 semanas después en la lectura del testamento, toda su familia queda en shock al enterarse de que tenía un hijo, al que le ha legado la mitad de su fortuna, la hija de Amelia contrata a Jon para que encuentre a ese "supuesto" hermano, para poder cobrar su parte de la herencia.
Jon se pone a investigar y parece ser que la investigación va a ser bastante difícil porque no hay ni rastro de Miguel Aurra, el hijo de Amelia, por ningún sitio, pero según avanza en su investigación Jon se va interesando más y más por la historia de Amalia Zabaleta.....
De cierta forma me permitió conocer algo de la guerra civil española, sin bien a través de pincelazos pude visualizar un poco el panorama del que apenas sabía algo, a la vez que me ha tenido entretenida siguiendo las pistas del paradero del hijo de Pepe Aurra, un heredero de la acaudalada Amelia Zabaleta, quien hasta el momento de la lectura del testamento era desconocido para todos, razón por la cual la media hermana, encomienda su búsqueda a un detective particular.
De este modo, vamos a la par del detective desenterrando el pasado para poder localizar al hijo de Pepe y Amelia, siendo testigos de muchos hechos injustos que se sucedieron en ese lapso.
Ha sido una novela educativa, ágil y que te hace reflexionar, y entender a nuestros mayores. Esa época dura que tuvieron que vivir, una guerra civil, y una posguerra, en la que una parte de la población se imponía el miedo, el guardar silencio, el no destacar y llamar la atención, para no tener represalias.
Amalia Zabaleta,fallece y al abrir el testamento aparece un hijo desconocido por su familia, al cual deben de buscar, sino su hija no podrá tomar posesión de la herencia. Esta contratará a Jon, un detective en horas bajas, para que localidad al heredero desconocido. Según se va a adentrando en la búsqueda de esta persona, se va dando cuenta que no quiere solo localizarlo sino descubre que paso en esa Guerra Civil a Amelia, y a su vez encarrilar su vida.
Toti con su pluma ágil nos da un duro paseo al pasado, en toda su dureza… y que décadas después hay cosas que no se quieren hablar o cuestan hablarlas, por miedo o por vergüenza de como actuaron nuestro antepasados.
A minha obsessão pelo período da Guerra Civil espanhola e pelos anos da ditadura franquista é sobejamente conhecida e terá sido a razão principal pela qual sempre quis ler esta obra. Segundo a sinopse, Y todos callaron abre a sua narrativa em fevereiro de 2008, com a morte de Amelia Zabaleta e a correspondente abertura do seu testamento, que revela que a distinta senhora tinha um filho de quem ninguém sabia da existência e que metade da sua herança é para ele, Miguel Aurra Zabaleta. Os restantes herdeiros não têm outra opção que não seja a de tentar descobrir quem é esse parente desconhecido, se está vivo e onde vive. A descoberta do paradeiro de Miguel Zabaleta fica a cargo de Jon, um detetive de pouco relevo da cidade de Vitória (País Basco) e levá-lo-á (e anos também) a recuar no tempo, a conhecer melhor quem foi Amelia Zabaleta e a mergulhar na época do franquismo, mesmo que todos pareçam empenhados em não falar “daquele tempo” e em manter-se calados, mesmo que já se tenham passado quase setenta anos. Como podem constatar, a premissa era bem apetitosa, com uma mescla saborosa de uma intriga histórica com uma investigação de cariz policial alinhada em pouco menos de 200 páginas. Contudo, apesar de ter sido uma leitura fácil e rápida, não deixou sabor nem água na boca.
Un libro ágil de leer y que me ha servido de maravilla para comenzar después de una época de no lectura. No sabía de qué trataba y me ha sorprendido pues es un tema que me entristece y enfada a partes iguales, la guerra civil y las nefastas consecuencias del franquismo. La autora plantea muy bien el miedo inculcado por el franquismo a hablar y comentar sobre lo sucedido, tal es así, que mucha gente se refería a la guerra y la dictadura como "aquello" Recomendado.
Me ha recordado a Bajo los tilos... ese ambiente de búsqueda entrañable y de secretos de la madre que son descubiertos a su muerte. Ese hijo perdido...
Nunca había leído nada de ella y los libros de detectives no son lo mío pero me gustó y me sorprendió. Me encantó la historia como está contada, el transfondo histórico y como el protagonista sigue investigando y se interesa por conocer bien cómo fue la vida de Amelia. Otra cosa que me gustó mucho es el final, me sorprendió, y la lealtad de todos al ocultar los secretos también.
Hay personas que han nacido para contar historias, y Toti Martínez de Lezea es una de ellas. Compré este libro en la Feria del Libro de mi ciudad porque siempre va a ser un acierto. Vas a lo seguro. Pues bien, no tenía ni idea que fuese a tener tanto tino.
Tras la muerte de Amelia Zabaleta, la hija se lleva una sorpresa cuando le dicen que tiene un hermano secreto con quien va a tener que repartir la herencia. Contrata a un investigador de la zona para que encuentre a dicho hermano. Y es aquí donde comienza una historia de secretos, de una vida y un amor truncados por la guerra civil, una historia sobre la supervivencia de los vencidos...
Personalmente, ha sido un libro que he devorado en tres días. Los personajes tienen una calidad extraordinaria, unos perfiles que vas reconociendo sin problema, ves perfectamente cómo van evolucionando, cómo se desarrollan...
En cuanto al espacio, la historia ocurre en Vitoria en su mayor parte, así como en zonas aledañas. Un libro que te habla de calles, zonas, bares, lugares que conoces, te hace meterte mejor en la historia, vivirla con otra intensidad.
El desarrollo ocurre en dos tiempos, el presente en su inmensa mayoría, con evocaciones al pasado cercano de la Guerra Civil Española, lo que te hace partícipe de la investigación como un personaje más, pero te deja ver en primera línea la historia pasada de los personajes.
Uno de los libros que voy a recomendar de la autora, ha sido un total acierto. Siempre me ha interesado el tema de la Guerra Civil, creo que hay tantas historias personales que contar que nunca acabaremos de conocerla en profundidad. En esta historia, observamos cómo truncó la vida de una pareja y su hijo, de la búsqueda incansable del amor y el recuerdo.
Desde luego, si teneis una mínima oportunidad de poder leerlo, adentraros en él. No os va a dejar con ganas de nada. Es uno de esos libros que al terminarlos, los cierras, y sientes paz.
La verdad es que no soy muy objetiva, pero conocer cómo fue la historia de Vitoria en la guerra civil me ha puesto en muchos momentos los pelos de punta y me ha removido.
En cuanto a la historia me ha parecido muy buena dónde Amelia nos cuenta como lo vivió y lo padeció a través de la investigación de Jon, un detective que en la actualidad tiene que adentrarse en su historia y en las de familias de Vitoria.
En la lectura del testamento de Amelia Zabaleta, su única hija descubre que tiene un hermano del que no sabía nada y con el que tiene que repartir su herencia. Como no puede cobrarla hasta que no le encuentre y hagan el reparto, contrata a un detective de poca monta para que lo busque. A través de su investigación vamos conociendo la historia de Amelia y la oscuridad que se instauró en la época de la dictadura. Me ha enganchado mucho y me ha parecido muy interesante.
Me ha gustado; me pareció una narración con ritmo, que me enganchó desde el principio (reconozco que me gusta esta autora) con una historia dura y bien contada que nos acerca a un pasado relativamente reciente (nuestra triste Guerra Civil) pero ocultado por muchos. No debería de ser así.
Muy buena historia y muy bien escrita. Un elogio a la amistad, a la complicidad, a la lealtad... La sinopsis se queda corta, es mucho más interesante de lo que parece. Es el segundo libro que leo de esta escritora, no será el último. Me gusta su prosa, rica, culta, clara.
Otra historia maravillosa de Toti Martínez, y van 2 de 2. ¡Me encanta esta autora! Misterios y secretos familiares que nos llevan a la época más negra de nuestra historia y que muchos están muy interesados en ocultar.
Demasiadas casualidades para poder armar la historia. Lo mejor es cómo refleja el sufrimiento padecido en la guerra civil, aunque muestra una visión demasiado simplista: de buenos y malos.
'y todos callaron' es una historia sobre los silencios, tantos silencios que se han perdido para siempre conforme han ido muriendo quienes los custodiaban, atenazados por el miedo. Un miedo que se instala en los huesos, en lo más profundo de cada ser, marcando vidas enteras.
Este país no ha superado la sangrienta represión franquista, y no lo hará mientras no se reconozca el dolor de las víctimas y su derecho a hablar, a desterrar esos silencios que corroen el alma.
Jon Martínez, el detective de medio pelo que protagoniza 'y todos callaron', es uno de tantos para quienes lo que pasó durante el franquismo forma parte de las batallitas del abuelo. Ni se plantea a cuántos de quienes se cruza a diario esas batallitas les siguen marcando la existencia a fuego, así que cuando acepta el encargo de buscar al heredero desconocido de Amelia Zabaleta, un hijo de cuya existencia nadie en la familia tenía noticia, no imagina cómo va a cambiar su vida y su percepción sobre una realidad que ignora silencios clamorosos.
La novela se lee en un abrir y cerrar de ojos. La historia avanza sobre todo a base de diálogos muy ágiles que van desgranando la información necesaria para acabar cerrando el misterio sin dejar cabos sueltos.
Pese a lo trágico del tema que aborda, la autora no cae en el drama ni en el chantaje emocional. Sería fácil buscar la lágrima del lector, pero no se recrea en la tragedia. Al contrario, los personajes que van deshaciendo los silencios transmiten la sensación de alivio, de sentirse agradecidos por ser escuchados. Y creo que ahí reside uno de los puntos fuertes de la obra, ese homenaje más o menos implícito a nuestros mayores, quienes han soportado durante tanto tiempo una carga tan pesada y, sin embargo, huyen del rencor; simplemente quieren ser escuchados.
Me gusta la naturalidad con que está escrita, la forma en que se relacionan los personajes (la bonita y sencilla relación entre Jon y Edurne, por ejemplo, que surge de la necesidad natural de cariño, de calor humano, en la fría invernal Vitoria), y me gustan sobre todo los secundarios, los que desde sus muchas décadas de existencia, por fin hablan para quienes desean escuchar lo que tienen que contar.
Y un último apunte: la edición en papel es exquisita.
Vitoria-Gasteiz, febrero de 2008. El testamento de Amelia Zabaleta desvela una desconcertante e inesperada revelación, un secreto celosamente guardado, y cuyo origen se remonta al pasado de la fallecida e implica a sus familiares más cercanos.
Jon Martínez de Albeniz, un detective de poca monta, será el encargado de hacer visible el misterio. Pero ¿qué razones puede haber para ocultar algo tan trascendental para una familia, en pleno siglo XXI? ¿Qué lleva a personas normales a tejer una tupida tela de araña con el silencio como argumento? En definitiva, ¿qué sucedió en esos escenarios setenta años atrás?