Die junge Henrietta wird von ihren Eltern nach Südafrika zu ihren Verwandten geschickt. Sie liebt dieses Land, versteht jedoch nicht die Grenzen der Apartheid. Als sie den Schotten Ian kennenlernt, scheint ihr Glück vollkommen. Mit ihm will sie sich endgültig ein eigenes Leben in diesem Land aufbauen. Doch schon bald geraten die beiden mit dem System der Rassentrennung in Konflikt und Henrietta muß aus ihrem geliebten Afrika fliehen.
¡Pero qué maravilla de libro! No esperé que me fuera a gustar, pues libros de esta temática no me atraen mucho, pero la autora ha sabido contar la historia de una forma tan extraordinaria que me ha atrapado entre sus páginas incluso después de que finalizara el libro.
Al principio no me convencía mucho la trama. Antes del año 1960. Una joven blanca nació en África aunque no pudo disfrutar de su tierra debido a muchos problemas, obligándoles a ella y a su familia a viajar a Alemania. Cuando ella cumple los veinte años es enviada de nuevo por sus padres a África para vivir junto a sus tíos. Para la protagonista esto es como salir de una prisión y viajar al lugar que tanto había soñado vivir. Pero allí descubre crudas realidades; lo difícil que es la vida en África sobre todo para los negros, las peligrosas criaturas que acechan en cada matorral, etc. Y no obstante, ella no se rinde y continúa viviendo feliz en "su África". Una joven fuerte y luchadora que tiene claras sus metas y que no se encoge ante nada. Por muchos problemas que aparezcan, tanto familiares como con la policía, hace lo posible por buscarse un hogar y construirlo ella sola. Trabaja sola y lo hace todo sola hasta que conoce a un hombre increíble que le alegrará aún más su vida. La relación que mantiene con los negros es admirable. Ella es tolerable y en el libro expresa todo el horror que siente por ellos. Es un libro que toca temas muy delicados y que aún así la autora sabe cómo tratarlos. No es un libro para llorar, es un libro para aprender y para valorar la vida en sí. Stefanie posee un vocabulario extenso, una forma de escribir que atrapa al lector y además sabe cómo describir el ambiente de África. Sus descripciones son tan perfectas que logran trasladar al lector a África, consigue que pueda verse con claridad cómo es e incluso oler y sentir todo a su alrededor. Se nota que la autora se documentó muy bien y ella misma vivió allí para saber cómo hacer sentir al lector a través de las páginas.
Un libro precioso, como he dicho, para aprender cosas nuevas y para valorar la vida. A pesar de su extenso volumen, y que al principio costaba creer que la historia se tornase emocionante, es un libro que se lee en un suspiro. Y que te deja al final con una sensación de paz. También he de destacar que la historia es imprevisible y en todo momento mantiene al lector en alerta, esperando que suceda de nuevo algo que la protagonista tendrá que superar. Una lectura recomendable.
"Un libro especial que hace reflexionar. Para valorar la vida y luchar sin rendición."
Hace ya unos años que me leí este libro y aún así al recordarlo me trae una muy linda sensación y satisfacción. Decidí escribir acerca de él a pesar de todo este tiempo ya que siento que es un libro que está subestimado para lo que es. Es una novela landscape, las cuales están muy de moda por transportarte a lugares exóticos (tipo todas las novelas de Sarah Lark). Y como buena novela landscape, esta narra la historia de Henrietta, una sofisticada mujer alemana, que decide irse a Sudáfrica durante el siglo XX.
A medida que avanza el relato, vemos la evolución del personaje, como crece y madura a través de los años, hasta terminar siendo una mujer empoderada y fuerte, quien lucha por lo que cree y toma acción en lo que cree que es correcto. Vemos su relación con Ian, que en muchas instancias es el perfecto compañero para ella, te enamora, y otras veces decepciona un poco.
Pero lo mejor del libro a mi parecer, es la descripción del contexto cultural de Sudáfrica en el siglo XX. El racismo, las luchas de clases sociales, las injusticias, deshumanización, pobreza, entre muchos otros temas, que me dejaron completamente trastornada y con un nudo en el pecho que cuesta sacar. Retrata el régimen del apartheid en los años sesenta, una política de segregación racial que pervivió en Sudáfrica hasta los años noventa, con una minoría blanca que ostentaba el poder político y económico, y una mayoría negra sin ningún tipo de derechos.
Es muy fácil identificarse con la protagonista en este ámbito, ya que como buena alemana de clase alta, no está consciente de las luchas que se viven en este país ni como funciona su sociedad, y queda completamente sorprendida. Tiene una lucha en su interior entre la presión establecida por su posición social para cumplir sus expectativas y obligaciones con la sociedad; y por otra parte, lo que siente en lo más profundo de su ser como correcto o incorrecto, su lado más humano.
Es un libro interesante porque habla de una realidad poco conocida quizás, cómo vivían los blancos en la época del apartheid. Creo que es una historia a la que se le podría haber sacado más provecho, pienso, y no enfocarlo tanto en una historia de amor.
Die junge Henrietta wird von ihren Eltern zu Verwandten nach Südafrika geschickt. Sie liebt dieses Land und beginnt sich dort zu etablieren. Doch der dort herrschende Rassismus ist ihr fremd. Die damalige gesellschaftliche Situation wird in diesem Buch sehr deutlich. Daneben beschreibt Stefanie Gercke die Landschaft hier wunderschön und farbenreich. Mich hat das Buch sehr gefesselt, da es sehr interessant und spannend ist.
Desilusionada con este libro. es una historia facilona, con personajes demasiado planos, con un vocabulario sencillo y con muchos tópicos que han hecho que la historia no me llegase. Muchos dicen que es para pasar el rato, aunque me atrevo a decir que a veces es como perderlo.
La historia es narrada en pleno Apartheid en Sudáfrica y permite un atisbo de cómo se vivía, sobre todo desde el lado blanco con dinero. El libro tiene algunas partes escritas de forma extraña, pero puede ser efecto de la traducción