El turno de noche es el más sencillo. Con el centro comercial vacío, la misión del vigilante de seguridad consiste en echar un vistazo a las cámaras de vez en cuando y hacer una ronda cada dos horas. A Curro le parece un trabajo sencillo, aunque se siente nervioso porque es la primera vez que trabaja como guardia jurado y quiere hacerlo bien. Su estado de nerviosismo crecerá en cuanto su jefe se marche y le deje a solas en el edificio. Pero en realidad no está solo, algo se esconde entre la oscuridad de los pasillos y los laberintos de estanterías. Lo que en un principio se le antoja un intruso de carne y hueso, se manifiesta poco a poco como una presencia hostil que le hace ver que el intruso es él.
Curro comprende que los sucesos acontecidos en aquel lugar, hace una década, no fueron fortuitos, y que su llegada ha marcado el inicio de un nuevo ciclo: el espíritu que habita en el centro comercial ha regresado, y quizás todo el valor y el ingenio de Curro no sean suficientes para salir de allí con vida.
Un edificio con un pasado oculto. Un hombre atormentado por sus propios fantasmas. Una trampa mortal. Una carrera por la supervivencia.
La última ronda es una novela corta de terror escrita con un estilo sencillo y muy cercano que concuerda con el objetivo de la historia, que no es otro que el de entretener. El inicio de la novela (de la audición en mi caso, que éste lo he escuchado en Storytel) engancha, aunque posteriormente la parte sobre Curro se me ha hecho un poco larga y reiterativa. No se si la historia hubiera funcionado mejor como relato largo que como novela corta, pero no obstante, el último tercio del libro vuelve a interesar y a reengancharnos. Eso sí, la novela tiene más suspense e intriga por averiguar qué va a ocurrir con el protagonista, que terror en sí mismo.
La historia esta narrada en tercera persona, tiene pocos personajes y se desarrolla en Curro y su primera noche de trabajo. Los capítulos son cortos y siempre esta pasando algo, conocemos a Curro, su pasado y lo que le gustaría para su presente y futuro. Por momentos da mucha pena por el protagonista y todo lo que le pasa. Esta entretenido.
Curro, el protagonista, es un hombre que ha pasado por una etapa muy mala. Su obsesión con el escritor Antonio Sánchez Vázquez hace que Carmen, su novia, le abandone. Esto, junto con su estado de desempleado y que no encuentra un trabajo estable, le hace caer en una depresión, volver a la casa de su madre y hundirse en el alcohol. Es una persona, aunque agradable, de personalidad depresiva y nerviosa. En su nuevo trabajo va a conocer a Paco, jefe de seguridad, y Pacheco, un ex policía y compañero de trabajo.
La trama es la siguiente. Curro es abandonado por su novia y cae en el alcoholismo, pero va levantando cabeza cuando encuentra una oferta de trabajo en seguridad privada de un establecimiento de El Corte Inglés y es contratado. Aunque el turno de noche es el más sencillo y el que menos trabajo tiene, en esta ocasión algo va a ir acosando a Curro durante toda la noche, viendo este peligrar su vida constantemente. Algo oscuro que reclama sangre. Todo viene a raíz de la muerte de una limpiadora diez años antes. Su espíritu parece que no ha abandonado el edificio. Toda la trama transcurre en una noche.
Aunque la trama es muy sencilla y poco novedosa, el autor consigue crear una atmósfera asfixiante, agobiante y terrorífica muy bien. El lector va a sentir lo mismo que el propio protagonista. La historia es atrapante, engancha de principio a fin y es muy sencilla y rápida de leer. El estilo de Sánchez Vázquez es sencillo y directo, con un toque coloquial con el que consigue que el lector se identifique. Hace que los personajes sean reales y cotidianos, pudiendo ser nuestros vecinos perfectamente.
En la historia vamos a encontrar tres líneas temporales. La historia comienza con un trágico suceso acontecido diez años antes de la trama principal. En ella, una limpiadora, Charo Agüero, muere decapitada al intentar limpiar unas escaleras mecánicas. Tras esto, nos vamos al presente de la historia con Curro, que es la que mayor extensión tiene. Acaba el libro con unas breves páginas diez años después. Además, leemos un prólogo o introducción de Juan José Díaz Téllez, relativa a la ruptura entre Carmen y Curro. Aquí convierte al autor en personaje, como si en esa historia existiera también Antonio Sánchez Vázquez y su historia.
Esta historia tiene una característica particular. Y es que el autor toma un acontecimiento real que ocurrió en un centro comercial de El Corte Inglés en Andalucía. Allá por 2003 una limpiadora murió decapitada al quedar atrapada en unas escaleras mecánicas. A raíz de aquí, Sánchez Vázquez, creando personajes, monta una trama terrorífica llena de oscuridad y de espíritus vengativos.
En resumidas cuentas, una historia de terror sencilla y breve que atrapa al lector de principio a fin. Una trama cargada con una atmósfera asfixiante, agobiante y terrorífica, una lucha por la supervivencia y contra la oscuridad. Un libro con pocos personajes bien construidos y cotidianos con los cuales el lector se sentirá cómodo.
Toda una evolución de Antonio, que demuestra una maestría excelente a la hora de asustar al lector y conseguir que se nos erice el vello de la nuca. Su única piensa pega para mi, y es personal, es su duración y lo brusco del final. Sólo un detalle que no empaña un libro Cojonudo.