Ricardo Güiraldes (Buenos Aires, 13 de febrero de 1886 - París, 8 de octubre de 1927) fue un novelista y poeta argentino.
Su niñez y juventud se repartieron entre San Antonio de Areco y Buenos Aires. Fue en San Antonio donde se puso en contacto con la vida campestre y de los gauchos, reuniendo experiencias que habría de utilizar años más tarde en Raucho y en Don Segundo Sombra. Fue allí donde conoció a Segundo Ramírez, un gaucho de raza, en el que se inspiró para dar forma a la figura de Don Segundo Sombra.
Lo que más me ha gustado de este libro fue la prosa y la atmósfera a lo largo de todo el viaje, sin embargo, siento que la narración se queda muy corta y es por eso que le dejo tres estrellas.
Ha sido una lectura interesante, pero le falta desarrollo a todo.
Ricardo Güiraldes es un autor del cual con anterioridad he leído "Don Segundo Sombra", obra que me gustó bastante, y de la cual esta ha resultado su opuesta por lo poco que me entusiasmó. A pesar de ser una obra sumamente corta, "Xaimaca" se me hizo un poco lenta, creo que ha sido más que nada por la trama, la cual no me resultó entretenida ni atrapante, le falto algún punto álgido para convencerme. A grandes rasgos, a lo largo de estas pocas páginas el protagonista, que es también narrador al contarnos los hechos a través de un diario de viaje, Marcos Galván, relata su viaje desde Buenos Aires a Panamá con una pareja de hermanos con los que entabla relación en el tren; a lo largo de este viaje, que les lleva cerca de un mes, los tres personajes principales entablan una relación de cortés amistad, pero Marcos y Clara terminan sintiendo más que eso, lo que los lleva a enfrentar situaciones diversas, y al verse involucrado el hermano de Clara la historia comienza su descenso, especialmente para nuestro narrador. En general, el inicio de la narración y sus descripciones fue interesante, pero conforme se iban desarrollando los personajes todo se volvió un poco pesado, y el final un tanto abierto tampoco dio un cierre claro a los acontecimientos. Probablemente sea una obra que tiene amantes y detractores, obviamente recomiendo más del autor "Don Segundo Sombra", pero si les llama este podrían darle un oportunidad, al fin y al cabo para gustos los colores.
Xaimaca es una novela corta romántica que siento que no es para cualquiera. Presenta una narración en primera persona a modo de bitácora con descripciones, reflexiones y poemas muy interesantes. Además de que el romance es entretenido hasta cierto punto. No obstante, el final es abrupto y confuso, sin un cierre claro, como dejándolo a tu entender. También, la escritura es muy pomposa (como para tener un diccionario a mano).
Así que Xaimaca resultó un libro interesante, entretenido y rápido de leer (al menos tras releer la mitad, en voz alta y sin pausas grandes). Por lo que, si estás buscando un libro cortito para el reto Abecedario o Decadología, aquí tienes una curiosa lectura. Además, si te gusta la narrativa poética, las vanguardias del siglo XX o quieres leer algo de viajes, te puede interesar adentrarte en Xaimaca.
Cursi y gastado. Nomás lo permito porque es un narrador fantástico y en cuya voz me reconozco (un poco).
Novela pasada, el 23 queda lejos y no me gustan muchas veces la forma de hablar sobre "los negros". Luego se deshace en detalles anticoloniales, entre la tibia empatía y el odio al turismo.
Pero dejando esto de lado, si es que se puede, es un gran escritor. Al principio tuve la fantasía de que fuera autobiográfico, luego ya no, quedaría demasiado artificioso. Ay, el amor...
"Hablar a un hombre de amor es aceptarlo. Llorar por él es quererlo. Amarlo es vivirlo. Dormirse en sus brazos es dejarle el alma despojada de toda expresión pasajera."
Son relatos de viaje desde Buenos Aires a Jamaica alla por principios del siglo XX, hechos una novela con una historia de amor mezclada entre los viajes en tren barco y coche. Realmente me fascino, no tanto la historia de amor, sino los relatos ya que Güiraldes tenía una forma de contar que uno puede imaginarse viajando hacia el trópico con los protagonistas.
Tal vez solo hubo una cosa que me disgusto y es cuando los viajeros se encuentran con los habitantes de Jamaica (casi todos negros, of course) y el autor muestra su Xenofobia y comentarios racistas, que muestras tal vez el sentimiento de gran parte de la aristocracia de Argentina en quizas todas las épocas.