Leire odia las bodas. Ella, que jamás ha soñado con casarse, acaba huyendo vestida de novia por el centro de Madrid perseguida por la policía, acusada de un delito que sí ha cometido, aunque haya sido sin querer. O sin pensarlo.¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo por primera vez? Esta es tu oportunidad. Sube el volumen, que suene la música. Empieza un viaje de película. La película de Leire, una chica que, muchos años después, va a enamorarse como si fuera la primera vez.
Odio hacerlo, pero he tenido que abandonar este libro. La idea sobre la que gira toda la trama me parece muy absurda y no he conseguido empatizar con ninguno de los personajes.
Cuando empecé a leer El amor no se compra, pero a veces sale muy caro de Estefanía Salyers, no sabía que me metía de lleno en la historia más loca que creo que he leído jamás. Pero no loca, de esas en que la protagonista está tan trastornada que igual te grita, igual te llora, igual te baila La Macarena. No. Loca de esas en las que puede ocurrir cualquier cosa. De esas en que se pasa de una tranquila quedada de amigas en un bar de Madrid, a un viaje surrealista en el Transiberiano, mirándole a la cara a un tigre. Quizás, leyendo la sinopsis del libro parezca que todo esto resulta poco probable, pero creedme que todo ocurre, aunque ni yo misma me explique cómo. El caso es que parece que, si algo tiene que pasar en este mundo, le tiene que ocurrir a la protagonista, Leire, que es una verdadera caja de sorpresas. ¡Una verdadera caja de sorpresas con explosivos incorporados! Lo que más me ha gustado de El amor no se compra, pero a veces sale muy caro, posiblemente, sea la historia de amor. Más que cómo se desarrolla, – ya que, en algunos momentos, con tanta acción, queda en segundo plano – , me ha gustado el concepto en sí, ya que indaga en algo con lo que todas, en mayor o menor medida, hemos llegado a fantasear alguna vez: ¿y si el futuro nos depara reencontrarnos con nuestro primer amor? ¿y si pudiéramos empezar en el ahora lo que no pudimos llevar a cabo en el futuro? ¿que chica no guarda todavía aquella nota de amor anónima con la que fantaseó hasta el paroxismo? ¡Yo tengo una! Aunque al final supe quién era mi galán misterioso… y mi gozo se fue directamente a lo más hondo del pozo (sí, el de Murakami). En definitiva, ¿a quién no le gustaría terminar con la persona con la que ha soñado durante toda su vida? Pues de eso va, más o menos, esta novela de Estefanía Salyers. De nuevas oportunidades, de coger el toro de los cuernos y de no detenerse ante nada ni nadie para ser feliz.