Vale, este libro pone patas arriba toda la teoría del aprendizaje que estudiamos en la carrera. Y es que creo que tiene sentido. Lo que no era muy lógico es comparar a personas con palomas y no tener en cuenta los motivos que hay detrás del mal comportamiento de los niños y enfocarse solo al corto plazo sin ver cómo esto afectará al largo plazo. En este libro se ahonda en esos motivos y hace que la disciplina no sólo cambie el comportamiento por miedo a los castigos o por buscar beneficios, sino que de ella se aprenden valores que hacen que los niños no quieran "portarse mal". Me ha gustado mucho, aunque creo que es una de esos libros en los que la teoría es mucho más fácil que la práctica.
"Los niños sin un sentido de pertenencia y que se sienten insignificantes escogen caminos equivocados en cuanto a conducta para lograr ser importantes."