No hay verdadera revolución sin un cambio radical de la vida cotidiana. En los setenta, en Argentina, las organizaciones revolucionarias se pensaron a sí mismas como hacedoras de transformaciones en todos los órdenes de la vida social y política. Partidos, organizaciones armadas y movimientos convocaron a sus filas a varones y mujeres y les dieron, al menos en los considerandos, igual espacio.
En ese marco, muchas mujeres se sumaron a la lucha y la militancia las transformó, tanto como ellas perturbaron con su género las estructuras donde se insertaron. ¿De qué modo la izquierda revolucionaria convocó a las mujeres? ¿Cómo se inscribieron en esas organizaciones? ¿Cuál es la memoria de esa militancia? Alejandra Oberti analiza un mundo hasta ahora poco explorado de los setenta: el de las relaciones entre vida privada, género y política, y la forma en que estas relaciones incidieron en la opción militar del PRT- ERP y de Montoneros. Las revolucionarias es un ensayo riguroso, original y sorprendente. Piensa una época con una luz inédita y derrumba mitos cómodos.
Un excelente trabajo de historia reciente desde una perspectiva (la del género, la afectividad y, de un modo más general, la subjetividad) que aún sigue faltando en la literatura. El análisis de Oberti es original, se vale de un marco teórico amplio pero muy bien aplicado, y hace un excelente uso de fuentes primarias.