Claro que no es fácil... ser adolescente. Y Santiago Troncoso, con sus 14 años, nos lo quiere contar. Un protagonista que, en primera persona, va dando nombre a sus miedos e incertidumbres. Un personaje que crece y se hace fuerte al superar sus dificultades, y al descubrir sus sueños. Confusión, enamoramientos, amistades, cambios corporales.. Y sí, ¿quién dijo que es fácil la adolescencia?
Wow, estoy sorprendida. Este libro no llegó a alcanzar las expectativas que le tenía a un premio Barco de Vapor. Fue... poco sustancioso. Si me preguntan de qué trata la historia no sabría decirles con precisión porque el libro parece más un breve recorte de una vida que otra cosa. Desconcertante.