Cien flores en el infierno se desarrolla en un lugar más o menos cerrado (los personajes están incomunicados en medio de una zona poco habitada), y saca bastante partido de la situación en que se encuentra Nancy Kennedy, la protagonista de la novela: un lugar apartado, rodeada de cadáveres, no conoce a nadie y, por tanto, desconfía de todos. Cualquiera puede ser uno de los locos que se han hecho con el manicomio y el motel más cercano y están asesinando a médicos, clientes y personal de ambos lugares.
Para aumentar el desconcierto de Nancy, el director del psiquiátrico, el doctor Norman, le dice que otro médico, Talbot, ha experimentado...