La vida en un futuro cercano es gris y apocalíptica: lluvia constante, gatos callejeros asesinos, agencias de viajes que prometen paseos al espacio y es mejor cargar con una lámpara porque la electricidad desaparece cuando más se necesita. El protagonista de esta historia va dejando mensajes en los libros que se venden en librerías de segunda mano, ¿logrará establecer el contacto que busca?
En esta micronovela se juega con la brevedad, con la tipografía, con la música. El autor excava en las paredes de lo impredecible, que al ser breve, es dos veces mejor.
Este libro tiene una hermosa edición, y tiene un estilo que te invita a leerlo una y otra vez. El empalme de los gnomos es, al mismo tiempo, una colección de micro cuentos y una micro novela de ciencia ficción, que recuerda al mismo tiempo a 1984, farenheit y a películas noir de ciencia ficción como Dark City. Es un libro esquizofrénico, que empiezas a entender conforme lo vas leyendo, pero que te deja más de un final que interpretar. Un librito pequeño, bonito e imposible de dejar, que lo mismo querrás cargarlo a todos lados que dejarlo a salvo en casa, junto a tu cama.