…Un escritor llamado E.T.A. Hoffmann que con su triple personalidad de músico, pintor y poeta y una fabulosa capacidad de invención y curiosidad por todo lo humano, creó unas fabulaciones extrañas, sus Cuentos Fantásticos. Cuentos que hoy nos parecen inocentes y eran terroríficos y sobrecogedores. E.T.A. Hoffmann estudia en sus relatos extraordinarios los presentimientos, las corazonadas, bordea asuntos que le parecen inexplicables y fantásticos, mezclados con elementos autobiográficos, conductas disparatadas. Varios temas se entrecruzan: el amor imposible, la amada lejana, el vampirismo, la pérdida de la imagen, el horror al espejo y la frenética carrera por el mundo. Un mundo de imposibles que ha quedado como un clásico de la literatura romántica.
“Y todo esto y más” hay en estos tres relatos inquietantes, de efectos sobrecogedores, que el lector puede leer “con exaltatione” en la excelente traducción de Carmen Bravo-Villasante (Premio Fray Luis de León de traducción) que continua esta artesa- na BIBLIOTECA DE CUENTOS MARAVILLOSOS.
Ernst Theodor Wilhelm Hoffmann, better known by his pen name E. T. A. Hoffmann (Ernst Theodor Amadeus Hoffmann), was a German Romantic author of fantasy and horror, a jurist, composer, music critic, draftsman and caricaturist. His stories form the basis of Jacques Offenbach's famous opera The Tales of Hoffmann, in which Hoffman appears (heavily fictionalized) as the hero. He is also the author of the novella The Nutcracker and the Mouse King, on which the famous ballet The Nutcracker is based. The ballet Coppélia is based on two other stories that Hoffmann wrote, while Schumann's Kreisleriana is based on Hoffmann's character Johannes Kreisler.
Hoffmann's stories were very influential during the 19th century, and he is one of the major authors of the Romantic movement.
Es la segunda vez que leo este librito que trae los relatos “Vampirismo” y “El magnetizador”. Confieso que la primera vez que leí estos dos relatos quedé profundamente impresionado por la imaginación y la pluma de Hoffmann; sin embargo, en esta ocasión, he hallado ambos relatos algo menos impactantes. Si bien, la pluma y estilo de Hoffmann son un testimonio de su arte como escritor, ofreciéndonos narrativas originales, en dónde la realidad se entremezcla con lo fantástico, siento que ambos relatos se ven afectados por la forma (estructura y ritmo narrativo); además, de momentos se sienten como que no han envejecido del todo bien.
En “Vampirismo” (3/5), tenemos una historia lineal, en dónde al personaje principal (un conde) le llega una extraña baronesa y su supuesta hija, de la cual se enamora perdidamente (como es típico en los relatos y novelas góticas); lo demás, casi se pudiera intuir por el nombre del relato en sí, pero afortunadamente no es así, sino más bien el relato toma una dirección original, vinculando temáticas como el satanismo, la brujería, la antropofagia, con aspectos muy humanos y característicos de la mujer… no diré más, no quiero dar spoilers innecesarios. No obstante, siento que el relato tiene un final muy abrupto; las situaciones que podrían generar extrañeza o desasosiego en el lector son muy pocas, además, de que lo sobrenatural es más sugeridos que evidente en la historia. En fin, me ha parecido original pero hasta ahí.
Por otra parte, “El magnetizador” (4/5), es un relato largo que más que pertenecer al género del horror, diría que es de carácter fantástico y ensayistico, ya que, Hoffmann esboza su teoría sobre el sueño, el magnetismo como sugestión hipnótica vinculado con lo diabólico o, la parte oscura de la naturaleza; también, hay disertación sobre la moral como un impedimento para alcanzar un grado mayor “iluminación”, entre otras ideas interesantísimas. Sin embargo, al igual que otros relatos del autor, la historia se ve afectada por el peso explicativo (antes mencionado), al punto que la acción per sé es casi inexistente, lo que en mi opinión afecta negativamente al relato. Quizás valga la pena hablar del carácter epistolar que toma al final del mismo, pero al igual que el anterior, sufre de un final abrupto que desdibuja completamente todo lo que se nos había contado anteriormente.
En general, creo que ambos relatos representan fielmente las temáticas y tendencias argumentales que siempre gustaron a Hoffmann; como por ejemplo, el arte o el artista como captador de lo maravilloso y lo fantástico, que aparece muy patente en el relato “El magnetizador”; y, la temática de lo diabólico como esa fuerza que condena al abismo a las almas más despistadas e inocentes, aparece sugerida en “Vampirismo”.
No creo que ninguno de los dos relatos sea esencial, pero si originales en su justa medida; por ende, lo recomiendo, pero principalmente a lectores interesados en las temáticas relacionadas con los vampiros y la sugestión hipnótica o, incondicionales de Hoffmann.
Hoffmann sabe desarrollar en relatos breves, historias complejas llenas de subtexto que se intuye como trasfondo del drama principal. Estos cuentos son claro ejemplo de ello, con historias complejas pero atrapantes que dan su propio tinte y enfoque a la idea de la vitalidad absorbida por el otro.
Me gustó mucho el relato de Vampirismo, es un enfoque bastante diferente que no había leído antes. El magnetizador es un relato que debo volver a leer siento que se me pasaron por alto muchas cosas eso sí el final me encantó.
Ambas son relatos cortos de terror, puedo decir que fue de mi agrado el de vampirismo, que es clásico en el sentido gótico y nos da una muestra del folklore alrededor de los vampiros. En cuanto al magnetizador, me costo más trabajo de seguir la trama, el final fue de mi agrado en el sentido de “fue una descripción de lo que se consideraba terror en la época en que fue escrito el cuento, aunque ahora a mí no me parezca tenebroso”.