Nacido en Córdoba, Miguel Muñoz estudió el Grado de Traducción e Interpretación y trabaja como funcionario en la Administración del Estado. Empezó a escribir antes de cumplir los dieciocho, como forma de evasión. Desde entonces, son muchos los géneros que han pasado por su imaginación: fantasía, terror, misterio, romance… Publicó su primera novela en agosto de 2021, 'Siempre estaré contigo', con la que inició una serie de historias autoconclusivas titulada 'Lo que sientes', a la que luego siguió 'Nosotros somos dos', en 2022. Estas novelas fueron su primera inmersión en el terreno intimista o psicológico, un universo que ahora lo tiene cautivado.
Por supuesto, sus aventuras no han quedado ahí, y en 2023 publicó 'Rompiendo esquemas' de la mano de la editorial Harlequin, con quienes también publicó, un año más tarde, 'Oculto en tus ojos', donde el romance LGTB+ se une también a ciertos tintes fantásticos y al misterio de un pueblo perdido en las montañas.
En 2025 ganó el III Premio Internacional eLit LGTBI, convocado por la editorial Harlequin, con la novela 'El chico tras la ventana', que mezcla romance, humor y el enigma de una sombra que se aparece tras las cortinas.
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Finalizada la lectura de 'Una vez cada mil años' de Miguel Muñoz @miguel_munoz_autor a la que puntúo con 8'5/10.
Un romance precioso que se desarrolla en un mundo donde casi nadie habla y donde los traumas, la familia y la amistad dan valor a una trama de misterio que te atrapa.
El mundo cambió hace quince años y desde entonces la mayoría de personas no habla, se comunican a través de simuladores de voz o por móvil y ha convertido la existencia en una carrera de obstáculos. Nuestros protagonistas no empiezan muy bien, se encuentran en rehabilitación acompañando a sus familiares y un día todo estalla por los aires, a veces un simple suspiro lo hace, aunque también ese día será el que les cambie para siempre.
Édgar vive con sus hermanos Enzo e Irene y en casa no se respira cordialidad, no han superado lo ocurrido y existe una mezcla de temor, incomprensión, culpabilidad y falta de comunicación, pero se adoran. Esto hace que no sepa cómo mirar al futuro y que se encuentre con días con un carácter difícil. Pero tiene un corazón noble, es valiente, decidido a hablar porque quiere ser feliz y a ayudar a todo el que quiera hacerlo y por supuesto, a buscar la verdad. Adornado con un sentido del humor que me encanta.
Blas vive con su padre una situación límite, no sabe cómo ayudarle y hay días que lo ve todo negativo. Su escape es el atletismo donde compite y que le hace llevar una vida de deportista con una dieta muy estricta. Vive preso del miedo y sólo necesita encontrar una llave que le haga salir de la prisión y ser libre. La felicidad debe vivirse y nunca evitarse, por muy efímera que pueda ser. El crecimiento de este personaje me ha atrapado y es el ejemplo de que todo puede conseguirse.
Una historia de amor, de búsqueda de la felicidad pero también de la verdad y un equipo que poco a poco se vuelve inquebrantable aunque a veces pueda no ser para siempre tal como está su mundo.
Los secundarios son espectaculares, pero me quedo con Rocío, Emilio y Jacinta.
Juntos buscarán la verdad, incluso lo pondrán todo del revés, pero lo de ellos sólo pasa una vez cada mil años, bajo las estrellas, porque hasta las palabras estaban ligadas entre ellos desde siempre.