La inspectora Báscones y el agente Arrasate hace meses que separaron sus caminos laborales. Por eso, cuando reciben la llamada de sus respectivos superiores y acuden, por separado, al lugar del crimen, ninguno imagina que el otro estará allí. La víctima, una empresaria bien posicionada en círculos de poder, aparece sin vida en su lujosa casa en una urbanización de Madrid. Y aunque en un primer momento todo apunta a que se trata de un suicidio, la investigación pronto revelará una realidad mucho más turbia vinculada a secretos que no deben ver la luz. Lucía y Yago se verán obligados a trabajar de nuevo juntos, liderando sus propios equipos, en contra de su voluntad y bajo una presión asfixiante, mientras tratan de gestionar su incipiente relación y la tensión que no dejan de acumular cuando están cerca. Un cadáver con demasiadas caras. Un pasado engañoso. Unas órdenes que nadie quiere acatar. Y una obsesión impura que nadie vio venir.