Lo admito. Empecé a leer Damasco con bastante recelo, porque me dijeron: “no tiene escenas de sexo”. Y bueno, a mí en particular me aburren los libros al estilo “rosa”. Pero a medida que pasaban las páginas, fui sorprendiéndome. ¿Por qué? Porque la forma de expresión de Jull es tan rica, auténtica y detallada, que no necesita escenas subidas de tono para emocionarnos, mis sentimientos estaban a flor de piel solo al leer cómo los personajes se miraban, se rozaban o cómo él simplemente tomaba un mechón de su pelo y lo llevaba detrás de la oreja de ella. La ternura, la belleza de expresiones y la delicadeza priman en casa página de este libro.
Y sí tiene escenas de sexo, pero están tan delicadamente contadas, que en vez de un apasionado encuentro carnal al que estamos acostumbradas en los libros eróticos, esto parece más una danza sensual donde el amor y la entrega son lo primordial, no solo de sus cuerpos, sino de sus almas enteras.
Y lo sientes. Esta novela es definitivamente sensorial.
Es raro que Jull haya podido lograr eso, siendo este su primer libro. ¡Eso es realmente asombroso! Pero su viaje no incluye solo Damasco, la travesía de esta novela –aunque cadenciosa– nos lleva de la alegría a la tristeza, de la ilusión a la melancolía, de la rabia al amor, de la tranquilidad a la pasión… de una página a otra. No hay tsunamis emocionales, no esperen eso… este será un viaje lento, suave, armonioso, como una danza, como ondas expansivas de principio a fin.
Yo me pregunto… ¿qué hace que una novela sea bella? Y me respondo: la capacidad de emocionarte; sea odio, amor, ternura, lujuria, no importa qué sentimientos te genere. Pero si los tienes, si logra moverte el esqueleto yo la califico como excelente. Y Damasco lo logró, a pesar de ser como un cuento de hadas y tener personajes demasiado perfectos y lineales.
Sin duda alguna la pluma de Jull Dawson dará que hablar, porque si empieza con este nivel de excelencia, y suponiendo que irá en crecimiento, no me imagino lo que podría lograr con el tiempo y la experiencia.
¡Mis felicitaciones, Jull! Muchos éxitos en este camino que emprendes…
Y para ti, lector/a… si ya la leíste, espero que opines al respecto. Si todavía no lo hiciste, confío en que esta reseña te haya ayudado a decidirte, porque si bien “Damasco” puede llegar a gustarte… o no, seguro que por lo menos no permanecerás indiferente.