¿Será un verano lo bastante largo como para olvidar el pasado y volver a enamorarse?
Llega por fin una mezclairresistible para los lectores que disfrutaron del erotismo de Call me by your name y se enamoraron de la dulzura del fenómeno Heartstopper.
Junio de 2019. Cuando Rodrigo termina la universidad, su novio rompe inesperadamente con él. Ahora siente la necesidad de escapar de los recuerdos para sanar su maltrecho corazón. Un autobús de última hora le lleva hasta el pueblito de su abuela, donde pasará el verano con la intención de olvidarse de todo y dejar de crear nuevos vínculos. Lo que no sabe es que allí le espera una alteración en su plan. Una alteración con unos ojos azules como el cielo: Harry, un chico extranjero de pelo arremolinado que le planteará una propuesta muy particular.
Grupo de apoyo de corazones rotos es pura ternura y sensualidad, un slow burn plagado de diálogos chispeantes e ingeniosos que robarán más de una sonrisa al lector. Rodrigo y Harry están destinados a dejar huella: con el corazón a pedazos, tendrán que decidir si mostrar su vulnerabilidad y atreverse a tomar nuevas decisiones en el amor. Una auténtica oda al cuidado mutuo, a las relaciones sanas y, ante todo, a la importancia de querer bien.
Eloy Cobera (Granada, 1992) estudió Comunicación Audiovisual movido por su afán de contar historias, inquietud que más tarde lo llevó a convertirse en creador de contenido. Desde la infancia encontró refugio en la literatura fantástica y, a los quince años, comenzó a dar sus primeros pasos en la escritura con novelas inconclusas que corregía su profesora de lengua.
Durante su adolescencia echó en falta sentirse representado como parte del colectivo LGBTIQ+ en la literatura juvenil. En esa búsqueda de personajes con los que identificarse nació su vocación como escritor: si esas historias no existían, las escribiría él mismo.
Grupo de apoyo para corazones rotos, de Eloy Cobera, me ha parecido absolutamente precioso, en todos los sentidos, buenos y malos. Un libro de romance autoconclusivo que me ha hecho llorar. Y lo digo en serio, de verdad que me ha parecido superemotivo.
En él seguimos a Rodrigo, que va a pasar el verano al pueblo de su abuela para superar la ruptura con su novio. Allí conoce a Harry, un británico que está pasando allí unos meses y, como siempre, pues pasan cosas.
Y empiezo hablando de los protagonistas, que son un 10. Rodrigo es un chico con inseguridades, con algo de dependencia emocional, muy real y muy, muy maravilloso. Harry tiene un perfil de golden retriever energy que llaman, y la relación que mantienen es muy sanadora, muy bonita.
Los personajes secundarios son también una pasada. Se crea ahí una familia encontrada en una historia de verano muy nostálgica que me ha tenido enganchadísimo a todos ellos. Y la abuela, madre mía, la he querido muchísimo. La ambientación también es chulísima, y te hace sentir que estás pasando el verano ahí con ellos.
El romance, por supuesto, es lo central de la historia. Pero hay mucho más. Es una historia de superación, de aprender a querer y quererte bien, de amistad, de dar importancia a lo que es importante.
Y la forma de escribir de Eloy es... no sé cómo describirla. Es preciosa. Incluso a veces me ha recordado a Myriam M. Lejardi, que si la conocéis pues para mí es una referente en cuanto a escribir bonito y profundo. Este libro tiene frases y pensamientos que se me han quedado marcados. No es una pluma densa ni compleja, para nada, pero es muy, muy bonita.
Sí que aviso que el libro tiene bastante spanglish en algunos diálogos, pero es muy sencillito. Ah, y tiene algunas escenas spicy, no muchas, pero bueno... menudas escenas. Mejor no digo nada.
Y el final... ahí es cuando me he emocionado. No voy a hacer spoilers, pero bueno, joe. El libro, para mí, ha sido un 5 estrellas, sin duda.
El preludio perfecto para dejarse abrazar por el buen tiempo. Una historia sobre primeros amores en el sentido más estricto de la palabra, de amistad y de familia. Qué bonito escribe Eloy.
Eloy Cobera nos trae un viaje íntimo hacia el autodescubrimiento, el duelo emocional y la reconstrucción de uno mismo cuando todo se desmorona.
Rodrigo me ha parecido un personaje muy humano. Es introspectivo, irónico, algo perdido y muy marcado por esa idea del amor romántico que tanto daño puede hacer cuando no se corresponde con la realidad. ¿Quién no ha pasado por esto último?
Me ha gustado mucho cómo se muestra la vulnerabilidad sin filtros del proceso por el que está pasando: desde la negación inicial hasta los momentos más crudos en los que el protagonista se rompe por dentro.
El ritmo es pausado, pero muy intencionado, dentro de una historia que se recrea en los pequeños momentos: conversaciones, recuerdos, silencios… Esa calma encaja perfectamente con el proceso emocional que vive el protagonista.
La pluma de Eloy Cobera me ha parecido muy cercana y con un lenguaje actual que mezcla referencias culturales, humor y reflexiones profundas. Tiene una forma muy especial de meterte en la cabeza del protagonista, de hacerte partícipe de sus pensamientos más caóticos y de sus contradicciones. Además, hay frases que duelen porque son demasiado reales, especialmente cuando habla del amor, de las expectativas y de las heridas que dejamos abiertas.
Me ha encantado la forma de tratar el amor: no lo romantiza en exceso, muestra sus grietas, sus inseguridades y lo dañino que puede ser cuando no es sano.
Es un libro sobre aprender a soltar, pero también sobre aprender a elegirse y entender que no todo lo que sentimos es correspondido. Y sobre cómo, a veces, tocar fondo es justo lo que necesitas para empezar a construir algo nuevo desde cero.
En resumen, este libro es como un verano intenso que no olvidas, muy agridulce y lleno de momentos que te cambian sin que te des cuenta. Una historia que no te rompe de golpe, sino que te desarma poco a poco hasta dejarte frente a ti mismo, sin máscaras, con todo por reconstruir.
ELOY, CÓMO TE HAS ATREVIDO A HACER ESE FINAL?????💔💔💔
Qué libro tan precioso. Me ha encantado la historia, los puntos de vista, la estructura. Los personajes son un 10 y la inclusividad está excelentemente metida. Me han gustado todos, pero sin duda me quedo con Gris. No esperaba que su papel fuese tan importante, pero es que ya sabemos que siempre que hay una abuela en ecuación, acabamos adorándola.
El libro está muy bien escrito, tiene reflexiones preciosas y unas referencias muy chulas. Ha sido toda una experiencia leerlo siendo fan de Taylor Swift, porque he pillado todas las alusiones y me ha hecho muchísima ilusión.
Pero sin duda lo que más me ha gustado ha sido esa sensación cruda y real que se siente en todo momento. Eloy entreteje una historia llena de claroscuros, donde la aleatoriedad y la incertidumbre del destino juegan sus cartas y te rompen el corazón.
Gracias a ello, he logrado conectar profundamente con todo y con todos. Y aunque salgo con un sentimiento agridulce y algunos pedazos sueltos del corazón, yo también quiero pensar que sí.
Este libro ha sido como un abrazo en invierno. O mejor dicho, una brisa en verano. He suspirado con una sonrisa en la cara, me he reído y he llorado. Una de esas historias sencillas, pero que dejan huella por su verdad y sus personajes. Si esta es la primera novela del autor, estoy deseando leer el resto.
Me ha encantado leer una historia marica situada en un pueblecito a nada de mi casa 💙. Me he reído (el acento de los guiris, socorro), me ha dado ternura y me ha puesto cachondo. Lo tiene todo. Y que el prota sea vegetariano le suma mil puntos, la verdá. Por ponerle alguna pega, lo único que no me ha terminado de convencer ha sido el final, pero evidentemente es algo subjetivo y personal.
En general, recomendadísima para quien busque una lectura queer veraniega. Creo que lo que más me ha gustado es que en las páginas se puede entrever la calidad humana de Eloy.
Le espera un futuro tremendo <3
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Viajar a La Herradura con Rodrigo es viajar hasta encontrarse a uno mismo. Y no es solo porque me he sentido perdido o necesitaba despejar la mente en verano, no, es porque caminar junto a Rodri de la mano te cambia sin que te des cuenta. Porque aunque él tenga el corazón roto, alguna vez hemos estado en su lugar, y sabemos lo que es sufrir pensando que hemos sido la opción cómoda donde quedarse.
Es por eso que Grupo de apoyo para corazones rotos de Eloy Cobera ha sido todo un viaje de principio a fin, y no sé cómo reaccionar al estado en que me encuentro tras terminarlo. Porque prometí volver a La Herradura y tal vez este texto sea mi forma de pedir perdón, de mirar hacia otro lado porque no estoy realmente preparado para enfrentarme al que fui cuando era feliz, pero también quiero recordar lo que era sentirse así.
Porque como dijo una vez la gran Taylor Swift: Todo lo que sé es que dijimos hola y tus ojos lucían como volver a casa, todo lo que sé es que un nombre y que todo ha cambiado.
Así me siento con este libro. Pero en parte es culpa de Harry Grosvenor y su estúpida forma de cambiarme la química del cerebro. Porque me encantaría entender cómo es querer de la forma en que lo hace él, con un poco de miedo pero dándolo todo porque cuando quieres a alguien es como saltar de un helicóptero con paracaídas, sabiendo que el subidón está en el recorrido hacia pisar tierra firma.
Y aunque he querido a Harry, también he entendido a Rodrigo por ver el mundo a través de sus ojos, por su miedo a aprender a querer. ¿Cómo se quiere bien? Es una pregunta que nunca nos planteamos realmente, y como bien les pasa a mis nuevos amigos: solo en 21 días podemos aprender a querer a alguien. Por primera vez. O de nuevo. Porque en cierta forma nunca dejamos de amar, solo aprendemos a hacerlo de otra forma.
Esta novela ha sido un subidón de adrenalina. Ha sido el recuerdo de un amor de verano que tenía fecha de caducidad pero que se soñaba con mantener en el tiempo, y con el quizás de qué iba a pasar después, cuando el calor se marchara y las hojas se marchitaran. ¿Y con el invierno? ¿Qué pasa cuando el frío llega?
A través de una historia de amistad, pero también de amor, me he encontrado un libro sobre el miedo y el aprender ser en un mundo que te discrimina por tu propia existencia. He visto lo que es un grupo de amigos unido y también qué ocurre con la falta de comunicación. Pero también he visto que cuando se aprecia a alguien, se le espera a pesar de los errores, a pesar de la necesidad de estar lejos. Porque en realidad nunca nos alejamos del todo de aquellas personas que nos hacen felices. También he visto la relación más pura entre hermanos, el apoyo incondicional, la mano amiga cuando todo lo de alrededor parece tambalearse.
¿Y quién no ha querido tener a una persona a la que volver cuando necesitas huir? Porque Gris, la abuela de Rodrigo, no es solo familia sino alguien en quien confiar, la persona que ayuda a quitar la tirita aunque duela. Y su historia de amor también importa porque nunca se es demasiado tarde para amar. Y sus cartas, su lágrimas y sus abrazos son de lo más bonito que sé que voy a leer este año.
Eloy Cobera ha sabido dar algo tan real como único en este libro. Creo que Rodrigo y toda las formas que tiene de contradecirse me han recordado que el ser humano no es perfecto en sí, que sus encuentros forzados con Harry son el deseo de encontrar a alguien a quien abrazar, pero que el inglés en su intento por superar el pasado se encuentra con que a veces tenemos la felicidad en la punta de los dedos y no la podemos dejar pasar.
No voy a decir que he leído este libro en un momento en el que empatizo al 100% con Rodrigo y Harry, pero sé lo que se siente cuando la persona con la que quieres pasar el resto de tu vida no te quiere en su vida. Sé lo que es hacer planes de futuro con alguien que los hace sin tí. Y ver en esta novela el cómo se tratan temas tan importantes como la comunicación en la pareja, pero también el cómo la rutina puede llegar a destrozar a alguien a quien quieres… Ha sido como volver allí donde solo había tristeza. La verdad es que han sido temas que me han tocado de cerca.
De la misma forma, creo que todo el proceso de sanación por el que pasan Rodrigo y Harry está tan bien llevado que se puede entender perfectamente todo lo que ocurre en esta historia. Eloy ha escrito un libro que es una bestialidad. Creo que cualquier persona que se atreva a viajar a La Herradura de su mano se va a encontrar con una historia tan bonita que se va a quedar en su corazón durante mucho tiempo. Y eso es importante en un libro. Ese momento en el que encuentras uno que sabes que te va a acompañar durante mucho tiempo… Pues justo a este le pasa eso. Desde que lo empiezas hasta que lo terminas sabes que es tan real como la vida misma y que no podrías abandonar a sus protagonistas ni aunque quisieras. Porque forman parte de ti tanto como tu formas parte de su historia.
En definitiva, Grupo de apoyo para corazones rotos es la novela que va a marcar mi verano de 2026, y estoy seguro de que si te decides por leerla va a marcar también el tuyo. Eloy me ha dado un lugar al que volver cuando me sienta perdido y necesite un abrazo. Así que, queridos Harry y Rodrigo, espero reencontrarme con vosotros cuando sienta que no puedo más. Prometo cogeros la mano de nuevo y enamorarme de vosotros al mismo tiempo que aprendéis lo que es el querer sin límites.
Hay historias que entretienen y te ayudan a desconectar del mundo real; otras que disfrutas, con las que pasas un buen rato e incluso te permiten viajar. Y luego están las historias que se te meten en la piel; aquellas con las que ríes y lloras y sufres y te emocionas y conectas con los protagonistas. Esas con las que vives cada escena, en las que te sientes un personaje más de la historia; ese tipo de historias que no quieres que se acaben, de las que nunca te quieres despedir. A las que entregas un pedacito de ti sabiendo que ya nunca más te pertenecerá. Todo esto ha significado para mí Grupo de apoyo para corazones rotos🌞.
Y es que, no habiendo leído antes a Eloy, jamás imaginé la montaña rusa de emociones que acompañaría a mi experiencia lectora. Pero así ha sido. Y, desde que terminé de leerla, doy gracias a mi instinto; porque el motivo tras la compra de este libro, más allá de que me llamaba la atención, fue una simple corazonada. Desde que lo vi por primera vez, siento que una parte de mí supo que estaba destinado a leerlo. Que esta historia me impactaría de alguna forma. Y vaya si lo ha hecho.
Uno de los principales motivos por los que he disfrutado tantísimo de la novela es el protagonista principal, Rodrigo. Me he sentido identificado con él en TANTAS cosas que... guau. Y no solo hablo de su personalidad (que también), hablo de sus vivencias familiares, de su forma de ver el mundo y relacionarse con la gente. Hablo de sus inseguridades, de su anhelo por sentirse querido y validado, de la búsqueda de su lugar en el mundo. De su deseo por llevar las riendas de su vida y sentirse el protagonista de su propia historia. Y es que no os miento si os digo que en múltiples ocasiones he sentido que Eloy hablaba de mí. Como si hubiera decidido retratar una parte de mi vida en Rodrigo. Y se ha sentido personal y liberador al mismo tiempo; emocionante, único y, sobre todo, muy muy especial.
En cuanto a Harry, el otro protagonista, debo decir que no me esperaba que me fuera a gustar tantísimo. Y es que en la vida me hubiera imaginado fantasear con conocer a un guiri como él y ahora es posible que me encontréis en las playas de Benidorm buscando al inglés de mi vida. Ahora en serio, admito que me ha robado el corazón y he AMADO cómo se ha forjado su relación con Rodrigo. Sus diálogos son brillantes, llenos de comentarios irónicos con los que he soltado más de una carcajada. Pero lo que más destaca de su relación es la forma tan bonita y dulce con la que se construye. Cómo se conocen en un encuentro fortuito y deciden dedicarse tiempo para conocerse y superar a sus respectivos exes. De ahí surge el Grupo de apoyo para corazones rotos, de la necesidad de pasar página y sanar. Y mirad que he leído libros de romance, pero este es, sin duda, de los más entrañables🥺.
Obviamente no puedo acabar la reseña sin mencionar a Gris, la abuela de Rodrigo. Y es que debo admitir que tengo debilidad por los abuelos en las historias, y más cuando son tan carismáticos, llenos de vitalidad y añoranza al mismo tiempo. La abuela Gris siempre está ahí para Rodrigo, como un ancla que le mantiene los pies en la tierra y le ayuda a mirar la vida con perspectiva y a valorarse como se merece. Una fuente de sabiduría y buenos consejos que le acompaña en momentos muy delicados de su vida. Y, aparte de ella, está el grupo de amigos: Nívea, Pino, Sastre, Sara y Lisa. No creía haber conectado tanto con ellos y, sin previo aviso, me encontré llorando a lágrima viva hacia el final de la historia por lo bonitos que son. Tampoco puedo evitar mencionar el final de la novela. Uno de esos que impactan y difícilmente olvidaré.
Y con esto me despido, como lo hace el sol al teñir de naranja las aguas del Mediterráneo con cada atardecer. Como la brisa que impulsa las olas y lleva consigo los deseos pedidos la noche de las Perseidas o de San Juan. Como lo hicieron, obligados, los amantes de Maro esa fatídica noche de junio. O como lo hace el verano cuando llega septiembre, dejando tras de sí una estela cálida que da paso al otoño. Y es que, con convicción, puedo decir que he vivido uno de mis mejores veranos en La Herradura❤️🩹.
Si alguna vez te has sentido el personaje secundario en la historia de los demás, este libro es para ti.
La historia nos presenta a Rodrigo y Harry, dos chicos con el corazón roto que deciden pasar 21 días juntos para intentar superar sus pasados. Todo eso con una estética preciosa y unas vibes súper veraniegas, que te enganchan desde las primeras páginas.
Me conquistó la evolución de los protagonistas. Un strangers to lovers con una química que se construye poco a poco, logrando un romance que se siente cálido, tierno y muy especial.
A esto se suma que es imposible no encariñarse con la abuela Gris. Ella se robó completamente mi corazón, aportando una sensibilidad preciosa, junto con momentos muy graciosos y una historia que consigue emocionarte muchísimo.
Y para mi, la guinda del pastel, fue que el libro estuviera lleno de referencias y pequeños detalles de Taylor Swift que, si eres swiftie, te harán sonreír y conectar con la historia un poquito más. Solo Eloy podía hacerlo🙂↕️
En conjunto, ha sido una lectura emotiva y perfecta para el verano, muy tierna y original. 21 días nunca dieron para tanto🌊❤️🩹
Este libro es la mezcla perfecta entre "Call me by your name" y "El Club de los Incomprendidos", ambientado en el pueblito costero de la Herradura, ¡que es muy cozy!
Es imposible no cogerle cariño a cada uno de los personajes, especialmente a la abuela Gris, y a Harry y Rodrrrigo, que son super tiernos. Su amor se siente tan real y sincero... la relacion que cualquier gay aspiramos a tener. Tan pronto te ries como lloras con todos ellos, una montaña rusa de emociones. Tampoco tiene muchas escenas spicy, lo que es de agradecer, comparado con la gran mayoria de libros que salen ahora. Y el final... aunque doloroso, muy realista... Lo que es un amor de verano: intenso y fugaz. Eso es lo que le hace tan especial.
Me he enamorado de La Herradura, de la pluma de Eloy, de Harry y de su preciosa historia con Rodrigo. De los secundarios que son personajes super cuidados. De Gris y de Lola. De recordar cómo era ser más jovencita y disfrutar de un verano infinito. Del final, en mi opinión perfecto. Ojalá poder volver a reencontrarme con estos personajes… me he encariñado tanto que quiero saber qué sigue siendo de sus vidas…
Un libro espectacular, lleno de sorpresas y de momentos que no quieres que acaben. En una palabra: felicisad. Es lo que se transmite a lo largo de todo el libro el viaje a la felicidad de todos los personajes. Lloras, te ríes y todo lo que haya entre medias.
Una de esas historias que te dejan con el corazón calentito desde la primera página, muy recomendada a todo el mundo que haya vivido o necesite vivir su historia de amor de verano o su proceso de sanación. Os enamoraréis de Rodrigo y Harry al momento
Wow — esto era una historia increíble. Escrito de una manera muy bonita, con diálogos realistas pero precisas. Me quedé enamorado con los protagonistas. Su único fallo es que el libre era un demasiado largo.
El verano en La Herradura se me ha hecho demasiado corto, de eso que deseas que no pase el tiempo y que haya más. Pero, por otro lado, qué bonito que mi reencuentro con la literatura romántica haya sido de la mano de esta novela. Creo que pocas veces me he sentido tan arropado leyendo algo de este estilo. Y creo que eso, en parte, forma parte de la fórmula del éxito que tan soberbiamente ha sabido conectar Cobera: sencillez, realismo, sensibilidad, valentía y esfuerzo que emergen en cada capítulo. Las páginas trasmiten lo que hay detrás y, sin duda, ese trasfondo es un enorme proyecto, muy bien pensado y organizado y, visto lo visto, también ejecutado. Es tremendamente difícil hilar una historia de casi 500 páginas y, todavía más, hacerlo con constancia, sin que haya bajones, páginas muertas o tramas que no llevan a nada. Una historia que si toma impulso lo hace solo para subir, que va creciendo con cada paso de página y que acaba por estallar, como en la propia obra, en uno enorme castillo de fuegos artificiales. Y digo esto a pesar de que el final me ha dejado un poco roto. Pero, incluso ahí, había algo bonito detrás.
Porque aunque ahora esté de moda criticar a ciertos estilos que resultan "sencillos". No lo son. Novelas superficiales hay en todos lados; también muchas que tiran de rellenos y de clichés vacíos. Algunas incluso ganan premios, ya ves tú. Y eso no es algo endémico de un estilo, sino de un buen o mal escritor. Yo ya os lo adelanto: este "Grupo de apoyo para corazones rotos" no tiene nada que envidiar a grandes obras del género ―y de otros― y, si se me pregunta (que para eso estoy escribiendo esto, supongo), la he colocado en un lugar muy alto en mi escalafón de novelas que me han marcado. Lo hago sin temor ninguno y muy seguro de ello. Porque para mí hay tres cosas fundamentales a la hora de valorar de manera positiva una obra y esta novela, sin duda, lo consigue: el primero y, quizá el más relevante a la hora de sostener un libro, que no quieras soltarlo, que te provoque sentimientos y te deje un poso (ya sea como en mi caso, una jodida resaca emocional); en segundo lugar, que a pesar de que utilice esos clichés literarios, esa estructura conocida por todos, esa fórmula típica y mágica del romance, sea capaz de mostrar de una manera muy clara su singularidad y su universo propio; y, por último, que se note que es una obra escrita con pasión y no una que pretende encajar en los estándares comerciales, que muestre sus bondades y las bambalinas del proyecto sin temor alguno y, sobre todo, que use la verdad como hilo conductor. Esta obra lo tiene y nos lo regala con una sencillez tan tierna, que dan ganas de cerrar el libro y pegarle un achuchón.
He de reconocer que al principio iba preparado para encontrarme con una especie de novela new adult, con ese toque cozy, con ligeros fogonazos de spicy. Y, bueno, eso lo he tenido por momentos. Pero ninguno de esos aspectos me lleva a poder clasificar la obra en alguno de esos cajones desastres y, ahí, retomo lo de la singularidad de esta novela. Hay algo muy especial entre estas páginas. Empezando por los personajes (spoiler: a excepción de Milo al que tiraría a los tiburones), que desde la sinceridad, el cuidado mutuo y el autocuidado, la responsabilidad afectiva, la conexión y la reciprocidad, crean diferentes escalas de relaciones entretejidas que navegan entre las esferas de la amistad, la familia, el amor, el deseo, la curiosidad, el desengaño, el despecho, la duda, el autodescubrimiento... Tengo que destacar aquí a Gris, porque, sin duda, ha sido mi personaje favorito en la historia, por cómo está construida, por lo que representa, por sus continuos alegatos llenos de dulzura y sabiduría y por su valentía. Me parece un descubrimiento y el contrapeso perfecto para que la obra cobre una dimensión muy especial (hiper fan de su trama con Soledad).
Siguiendo por el tempo del discurso. La definiría como una novela que discurre firme por su cauce, como un río; que emplea un lenguaje acorde a los momentos, sencillo, que se adentra en la personalidad de los personajes, y que ―y esto es algo que he valorado mucho mientras leía― no acelera los procesos, no parece un lenguaje impostado y pegado sin sentido; hay una gran naturalidad para contar y saber cómo y cuándo contarlo. Por eso hablo de conjunto, porque la novela a pesar de regirse por ese tono plácido, ligero, calentito, sabe encajar a la perfección momentos de drama, de tensión, de tristeza, de pasión, sin que parezcan soluciones forzadas. Están ahí, porque el devenir de la trama ha desembocado en ese instante. Esa forma tan orgánica de construir la historia te permite empatizar a nivel emocional, pero también a meterte de lleno en la historia y repensar sobre nuestras propias actitudes con determinados comportamientos, emociones, etc. Ha habido momentos en los que creía haber veraneado en La Herradura; para mí, era uno más del grupo, lo juro.
Y, terminando, por la sinceridad y la valentía a la hora de explorar los límites que permitía cada trama y personaje sin quedarse a medio gas, pero también sin estirar el chicle hasta lo ridículo o lo exagerado. Lo equilibrado aquí, ayuda a cimentar la credibilidad de lo que se cuenta y te permite conectar con una realidad ajena, pero reconocible. Los temas que se abordan y cómo se abordan. Eso es lo importante. Una historia que narra esa fantasía que a todos nos gustaría haber vivido: la de un amor de verano; que nos invita a replantearnos nuestra forma de relacionarnos con la familia, los amigos, el amor y, sobre todo, con nosotros mismo; y que nos seduce por su ternura, su magnetismo, y su bellísimo idealismo. Si abren de nuevo su Grupo de Apoyo para corazones rotos, Rod y Harry, guárdenme una sillita que voy corriendo.
Nunca sé cómo empezar esto , así que allá voy , grupo de apoyo para corazones rotos ha sido un soplo de aire fresco y un libro que no sabía que necesitaba leer hasta que lo he terminado , entre lagrimas evidentemente, pero no he llorado por cosas malas o por qué no me haya gustado , no , todo lo contrario , me ha gustado tanto que he tenido que hablar al autor para pedirle explicaciones por ese final y para exigirle más libros ( Eloy si estás leyendo esto te quiero )
Todo comienza cuando a Rodrigo le rompen el corazón y harto de no saber qué hacer con su vida coge su ropa , la mete en una maleta y pone rumbo a la Herradura , lugar en el que sucederá todo el libro y del cual me he enamorado ( ahora quiero ir jo ) , allí está su abuela , a la que siente que no ve lo suficiente y de la que no se separará , solo ella sabe lo que se sufre por desamor …
Por capricho del destino , conocerá a un chico británico muy guapo ( quiero uno así ) , Harry , con el q he conectará desde el primer momento y con el que tantos momentos bonitos nos regalará , él también tiene el corazón roto así que , ¿ por qué no hacer que sus corazones sanen a la vez ? Una maravillosa idea verdad , ¿ Qué podría salir mal ? , tendrán que vivir miles de obstáculos y muchas preguntas nunca dichas en voz alta para darse cuenta de que a lo mejor , lo que está creciendo entre ellos cruza esa pequeña línea entre lo que se piensa que es una amistad muy bonita o unos sentimientos irrefrenables que siempre han estado ahí pero que nunca queremos ver hasta que nos sobrepasan .
Es mi primer libro 6 estrellas de este año y aunque tenga un trope que nunca me ha gustado ( second chance ) con este en concreto lo he disfrutado muchísimo , así que muchas gracias Eloy por regalarnos esta historia y esta lección de vida tan bonitas , espero poder leer mucho más de ti 🫰🏻
he de decir que hacía mucho que no me enganchaba a un libro, y considero que me ha devuelto el hábito de leer, así que muy agradecido! siempre diré un SI a un romance de pequeños gays.. mi todo
es cierto que hay ciertas cosas que no me han llegado a encantar del todo.. pero el problema es claramente mío! siento que a milo lo he tenido siempre cruzado.. y es que lo que acaba pasando pf; que me pasa un poco con la historia final con harry, perdí un poco la ilusión.. y luego evidentemente la pierdes un poco más, pero eso es un amor de verano al fin y al cabo
sin duda toda mi ilusión se la ha llevado griselda ❤️ su historia lo es todo.. la adoro de verdad
pero siento que hay algo en la historia de rodrigo y harry que no me ha terminado de encantar..
es vdd que justo rodrigo es físicamente como mi novio (rodrigo) y al principio se me hacía raro imaginarme a alguien con su nombre e igual a él ligando con otros que me meo! luego se me pasó.. sjsjdjsjdjsjs
pero estos libros siempre vendrán bien 🫂
This entire review has been hidden because of spoilers.
He terminado tu libro y ahora solo puedo pensar en una cosa: escaparme 21 días a La Herradura. Me has dejado con una necesidad imperiosa de recorrerla de punta a punta y perderme por sus calles buscando todos esos rinconcitos donde Rodrigo, Harry y el resto de personajes tan entrañables (Griselda, te quiero, ¿me oyes?) viven su inolvidable verano.
Como diría Inez Archer: "Heartbreak is the national anthem, we sing READ it proudly". Porque sí, tú has conseguido que no solo lo cantemos, sino que también lo leamos con orgullo y esperanza en cada página.
Y así me despido del grupo de apoyo, con la esperanza de que mi propia historia esté a la vuelta de la esquina; ya va siendo hora de que The Prophecy deje de ser mi banda sonora oficial (iykyk).
Gracias por este refugio.
Con cariño, Ana
P.D.: Goodreads acaba de chivarme que esta ha sido mi lectura número 13 del año. ¿Casualidad? No lo creo.
Una historia preciosa contada de una forma tan elegante y a la vez actual. En serio, Eloy tiene una pluma preciosa, me ha encantado su forma de escribir de principio a fin. Te mantiene con ganas de no dejar de leer hasta la última página. Los personajes están muy bien construidos. Con perdón de lo genial que me caen TODOS los personajes, la abuela Gris es lo mejor que jamás he leído en una historia de romance. Todos las tramas que hay aparte de la historia principal me parecen geniales (sobre todo la historia de la abuela Gris). La forma tan alucinante que emos conocido un pueblo tan precioso a través de las palabras del autor ha sido genuino, tengo ganas de volver a la Herradura e imaginarme a Rodri y Harry por sus calles. Los guiños a Taylor Swift no podían faltar en un libro de Eloy Cobera, gracias por tantos. No puedo terminar esta opinión sin darle importancia al la ilustración tan preciosa de la portada, me encanta, Jota (adoré tus 4 propuestas).
Eloy ha tomado un lugar y lo ha llenado de magia. Ha creado personajes protagonistas con decenas de capas, trabajadas con un gusto impecable y una profundidad exquisita, pero siempre desde una cercanía que consigue tocarte el corazón. Es imposible elegir un favorito: todos son distintos, todos aportan, todos tienen algo que contar.
A lo largo de la historia he atravesado innumerables emociones: felicidad, miedo, pánico, tristeza, frustración, nostalgia… Hacía mucho tiempo que un libro no lograba hacerme sentir tanto.
En definitiva, Eloy Cobera no es un buen escritor. Para serlo, debería escribir una secuela de esta historia. Solo entonces le concederé ese título.
PD: Eloy Cobera es un maravilloso escritor. Leeré cada una de sus novelas. Siempre.
Parece muy fácil que este libro nos transporte a algún verano pasado, de esos con amigos y amores que no quieres que se acaben nunca, y que cuando llega septiembre piensas en lo afortunado que has sido por vivirlo. Pero esto es parte de la magia que ha hecho Eloy con esta historia: no solo te hace revivir todos esos momentos, si no que te convierte en uno más de la historia, del grupo de la Herradura. Hacía tiempo que un libro no me emocionaba, y Rodrigo y Harry, pero sobre todo la historia de Gris, me han hecho que se me empañen los ojos en varias ocasiones. Por cierto, si no conocéis la zona donde transcurre la historia, no dudéis en pasar unos días por allí Felicidades Eloy por esta primera historia, que espero que sea la primera de muchas!
Es un libro que se detiene en los detalles. Su mirada sobre lo cotidiano consigue revelar la belleza y el atractivo de esos pequeños momentos que, a menudo, pasan desapercibidos.
Eloy tiene la capacidad de dibujar en mi imaginación escenas a cámara lenta, haciendo que disfrutes de cada palabra y de cada imagen que construye.
Rodrigo me ha parecido un personaje emocionalmente complejo. En algunos momentos he reconocido en él rasgos de una persona que fui, y quizá por eso me ha resultado tan interesante acompañarlo en su proceso de crecimiento y maduración.
No me esperaba muchas de las cosas que suceden en este libro, y eso es algo que siempre agradezco. No es una historia predecible y está escrita con una sensibilidad y una calidad que hacen que leerla sea un auténtico placer.
Llevaba tantos meses viendo en redes esta novela, que tenía el hype súper alto y muchísimas ganas de leerla. Debo decir que me ha gustado, me ha entretenido y he pasado unos días con vibes de verano mientras la leía que me han sentado muy bien. La historia de Rodrigo y Harry, salvo el final, es la historia de verano ideal que a todos nos gustaría vivir: tres meses por delante sin trabajar, para dejarse llevar por el amor, conocer gente nueva, disfrutar de la familia, viajar. Y con el toque spicy justo, pero necesario. Quizás si la trama hubiese tenido algún plot twist que me hubiese volado el cerebro, le habría dado las 5 estrellas, pero la recomiendo mucho si necesitas un lectura ágil, divertida y desenfadada para transportarte a un entorno cozy y seguro que te haga olvidar la vorágine del día a día. Espero pronto otra novela de Eloy, ojalá!
Probablemente este libro se vaya derechito a mis libros favoritos del año, porque además de que es bastante cozy, tiene muchas vibes a Llámame por tu nombre y La teoría de los archipiélagos, dos de mis libros favoritos de la vida.
Yo, realmente, estaba fangirleando TODO el libro. No miento cuando digo que me lo lei en HORAS porque no podía soltarlo. Tiene ese encanto de amor de verano, tal cual, y los personajes son hermosos y yo estaba in loveeeee.
Obvio que el romance es el centro de la historia, pero este libro va mucho más allá de eso. Se enfoca mucho en la superación personal, en la sanación y en el amor SANO en todas sus facetas. Es una historia donde lo fundamental está en quererte y ahí, querer a los demás.
Rodrigo es muy auténtico, imposible no sentirte identificado con sus inseguridades, de su anhelo por sentirse querido y validado, de la búsqueda de su lugar en el mundo. De su deseo por llevar las riendas de su vida y sentirse el protagonista de su propia historia. Y Harry es lo que decimos, golden retriever 100%. Su química se siente desde el primer encuentro y lo que más destaca de su relación es la forma tan hermosa y tierna con la que se construye. Cómo se conocen en un encuentro fortuito y deciden dedicar tiempo para conocerse y superar sus respectivos dolores.
Y ahora, los personajes secundarios son increíbles, pero hay uno que destaca entre todos y obviamente es la abuela de Rodrigo, Gris. Que personaje TAN encantador. Su historia de vida me cautivó y me sorprendió al mismo tiempo. Fue un giro que no esperaba para nada pero que disfruté muchísimo.
El final es PERFECTO. Lo estuve analizando mucho, porque cuando termine el libro por momentos dije, esta genial pero el final... y no. Después de pensar por dias puedo decir que es el final más REAL, de esos que impactan y difícilmente olvidaré.
Este es un libro que me ha hecho reír, llorar, enojarme y enamorarme en más de una ocasión, la historia es sin duda algo que me gustaría que ocurriese en la realidad, siempre ronda lo mejor en mi cabeza, de ahí que lo diga, lo feo lo podemos dejar pasar, pero es una realidad. Sin duda, los personajes son entrañables, les aprecias un montón y quisieras llegar a conocerlos y tomar un café con ellos, el lugar donde la historia se ambienta es de ensueño, vaya, poco se puede decir.
Gracias Eloy por compartirnos todo esto. Y la búsqueda de huevos de pascua tambien fue divertida, porque, IFYKYK.
A diferencia de lo que me sucede con muchos otros libros, este libro sí que tenía muchísimas ganas de leerlo, lo cual jugaba en contra porque generaba en mí unas expectativas altas antes de comenzar la lectura. No obstante, me ha hecho sin sentir y vivir todo lo que necesitaba. El inicio te permite conocer al protagonista con tranquilidad y sumergirte así en el mundo emocional que está viviendo el mismo, dado que es una situación y un contexto emocional concreto que el lector necesita conocer, encender y empatizar para, poder experimentar de la mano del protagonista todo el verano en el que transcurre la obra.
Sin duda, tengo que destacar el personaje de la abuela porque a mí personalmente una abuela siempre me gana, pero además esta abuela tiene todos los ingredientes para cautivar al lector y, además, con un Plot Twist final que no deja indiferente a nadie.
Me gustan mucho los toques realistas del libro en cuanto al contexto cerrado de un pueblo español, el grupo de amigos, dinámicas sociales, positivas y negativas, y en general, todo el costumbrismo que la envuelve también a la novela como las fiestas patronales, escapadas con los amigos o pasar tiempo con tu abuela en verano…
Es un libro que definiría como tierno, sin bien también es cierto que comprende escenas dolorosas o tristes, que hacen al lector, navegar por diferentes emociones a lo largo de la lectura, lo cual es muy interesante, pues no resulta una lectura básica y predecible. No puedo faltar el toque spicy.
Puedo afirmar que hasta me emocioné en dos ocasiones a lo largo de su lectura, una por la tristeza y la rabia, y otra por la empatía y la pena.
Es un libro que te puede entretener y emocionar, lo cual son dos características muy relevantes en cualquier obra que se precie.