От верния си Скирнир бог Фрей научава, че в Алфхайм, страната на елфите, живее младата Идун. Освен че е изключително красива, тя има дарба да общува с дърветата. Девойката е свързана с ябълкова градина, чиито плодове имат прекрасен вкус и наситеночервен цвят. Освен това тези чудни ябълки, по думите на елфите, дават младост и сила на онзи, който вкуси от тях. Отчаян, Фрей отнася един от плодовете на лежащия на прага на смъртта Один. Това не само ще върне първия от боговете към живот, но и ще обърне завинаги съдбата на Идун и на ябълковата ѝ градина.
La lectura de “Idunn y el dios de la poesía” fue bastante amena. Me gustó sobre todo que la primera mitad de la obra ofrezca un acercamiento mayor al mundo y la raza de los Elfos, seres que viven en el mundo de Alfheim pero que hasta ahora, en lo que va de la colección, se había hablado muy poco. Lo mismo en cuanto al dios de los Vanes, Frey, a quien no se le conocía mucho como personaje. Estos detalles, sumados a que esta historia es como una suerte de continuación a la aventura en la que Odín arriesgó su vida para hacerse con el hidromiel de la poesía, el posterior encuentro con la noble diosa Idunn y su estrecha relación con el bosque de manzanos que ella y su familia resguardan, hicieron que la historia sea bastante fluida y mítica en su primera mitad. Sin embargo, sí debo decir que posteriormente no encontré mucho sentido a los sucesos que trascendieron una vez que Frey regresó a Asgard, luego de buscar una solución al debilitamiento de Odín en Alfheim, y es que no descubrí mayores detalles en la historia que ayuden a explicar o entender mejor lo ocurrido a los personajes y es por eso que sentí que la novela bajó en intensidad. Sin embargo, en conjunto me pareció una buena novela y la verdad es que la pasé muy bien con su lectura. Asimismo, me gusta que esta colección mantenga tan bonitas ilustraciones y que siempre haya una explicación histórica en las últimas páginas del libro la cual nos brinda un mejor acercamiento al mundo Vikingo de la Edad Media.