Cuando María me dijo que había escrito un thriller, supe que quería leerlo de inmediato y tuve la suerte de poder ser lectora cero.
Tenemos a Nora, una torpe y dulce joven que con esfuerzo y determinación ha logrado convertirse en una de las fotógrafas más valoradas y solicitadas del sector, que sin comerlo ni beberlo se ve atrapada en una trama de narcotráfico y muertes.
Por supuesto no puedo contar mucho sin hacer spoiler, pero he de decir que me quedé totalmente enamorada de los personajes principales, Nora, Minho y Seojun, aunque he de decir que apenas era capaz de confiar en ninguno, con las posibles excepciones de la propia Nora y quizá Minho, ya que según avanzaba la trama, todos parecían ser culpables.
Vemos una pequeña mezcla de oriente y occidente, ya que la historia transcurre en Londres (otro punto a favor), pero la familia Kim es coreana y parte de lo que ocurre les toca de cerca.
He visto un equilibrio prácticamente perfecto entre las partes con más acción y las partes más tranquilas, incluso tiernas. Y por supuesto, la subtrama romántica es maravillosa, un friend to lovers a fuego lento que me tuvo en vilo desde el principio.
La pluma de María, que siempre me ha gustado, es fluida, ágil y ha conseguido que me enganchara tanto que creo que no me llegó a durar ni una semana. Y he de decir que el plot twist no lo vi venir, y eso que no confiaba en prácticamente ninguno de los personajes.
Totalmente recomendado, tanto para los amantes del thriller como para los que quieran empezar a leer este género.