En el Arcos de la Frontera medieval, en medio de luchas encarnizadas entre moros y cristianos por el control del territorio, vive Flora, una joven curandera libre, fuerte y decidida a no pertenecer a nadie. Criada bajo el saber antiguo de su abuela, ávida de seguir aprendiendo sobre el poder curativo de las plantas y decidida a luchar contra las enfermedades, su fama como sanadora se ha extendido y todos codician su excepcional habilidad. Flora ha hecho de su condición de curandera su refugio y ha elegido ser una mujer independiente por encima de todo. Hasta que llega un guerrero testarudo para trastocar todo su mundo.
Alejandro es un hombre forjado en mil batallas. Al regresar al hogar, la obstinación y la belleza de Flora lo desconciertan desde la primera mirada. Cuando las circunstancias los obligan a casarse, ella no está preparada para lo que viene después. Sin embargo, él nació preparado para ello.
Un castillo. Un matrimonio impuesto. Y un deseo que crece, al que Flora no quiere rendirse. Entre tensiones, silencios y fuego contenido, Flora y Alejandro aprenderán que hay heridas que solo el otro puede sanar. Porque ella curará su cuerpo, pero ¿podrá él sanar el alma rota de la curandera?
Cuando el pasado regresa para reclamarla, el destino le ofrece una salida que jamás imaginó. En un mundo de fronteras y obligaciones, él descubre que protegerla puede costarle mucho más que la vida.
El guardián de La Frontera es una novela de romance histórico medieval, ambientada en un pueblo precioso, Arcos de la Frontera, donde sin duda te vas a enamorar. Curandera, guerrero y matrimonio forzado en un castillo enorme.
Esta novela histórica me transportó por completo al Arcos de la Frontera de aquellos tiempos. La relación entre Flora y Alejandro me atrapó desde el primer momento y no podía dejar de leer. La recomiendo ampliamente.