Imagino que todos, en lo más profundo de nuestro ser, buscamos adaptar las contingencias de Harrison Ford a nuestra historia.
Sea carpintero, o bibliotecario, la cuestión es de qué manera el dinero puede funcionar como una bombona de oxígeno, o un reloj de arena más amplio, en lugar de como una jaula o unos grilletes.
Luego, puedes pegar el petardazo y que Han Solo termine por catapultar el resto. Pero, si no y en el peor de los casos, siempre podrás dormir tranquilo con tu acumulación de intentos honestos.
Personalmente, considero que el dinero debe permitirme vivir una vida que sea coherente con lo que quiero y valoro. Aquí el medidor sigue siendo el mismo, el tiempo que me otorga.
Si la psicología habla de conducta, es determinante entender cómo funciona la interacción entre estas y los entornos que más escenarios abarcan en el día a día de un ser humano.
El dinero, por supuesto, es uno de estos contextos, y Joan realiza un diálogo filosófico existencial en nuestra vinculación con el mismo.
Me ha recordado a Burkeman en sus 4000 semanas, que no es decir poco.
Llevo leyéndole muchos meses, y esta obra reúne y escala el goce que provoca embarcarse en sus textos.
Sobra decir que es una recomendación como un templo.
No es un libro de economía, es filosofía económica. Va sobre filosofar si mejorar tu situación, o bajar expectativas. Sobre la importancia de entender qué es el dinero, la importancia del ahorro, de encontrar un equilibrio entre la gestión del tiempo y el dinero. Ideas claras, bien ensambladas, es fondo de armario para tenerlo presente
como dice el mantra de no juzgar un libro por su portada, no juzgues este libro por su portada. invito a Joan a encerrarse unos años en una cueva y/o cabaña y escribir unos cuantos más. un placer participar.
Solamente con la historia del desayuno con los alemanes te merece la pena leer el libro. No es un libro de finanzas al uso, ni un refrito de autoayuda.