Hace años hubo una catástrofe que acabó con millones de vidas. Décadas después, un hombre insomne es visitado por los fantasmas de sus amigos muertos para rememorar tiempos peores. El narrador de Mi libro de los muertos experimenta todo con la cualidad espectral de un sueño mal recordado, como nombres que olvidamos cuando pasamos de página. Con la bella tranquilidad de la tormenta pasada, la memoria de quienes fueron apagados por el sida, la desesperanza del trabajo sexual y la melancolía del superviviente, Nate Lippens ha escrito un libro que parece ser eternamente póstumo, como la vida de los fantasmas.
Es cierto que de primeras se me hizo difícil conectar con un texto tan fragmentado. Estaba entendiendo el juego pero me faltaba esa parte más emocional. Claro, al principio es difícil decirle a tu abuela que te gusta el jersey que está tejiendo si solo lleva dos puntadas dadas, pero a medida que crece el tapiz es mucho más fácil comprender la magnitud de la historia. Personalmente, me ha encantado cómo se entrelazan la crudeza y el humor (pienso realmente que tiene un humor inteligentísimo Nate Lippens) y tengo grabados en la cabeza momentos divertidísimos como si yo mismo los hubiera vivido.
«Hacia el final de su vida, Paul estaba tan furioso y era tan despectivo que había ahuyentado a la mayoría de sus amigos. (...). Enseguida estaba quejándose de nuevo (...) de lo pésimamente mal que vestían todas sus visitas. — ¿Adónde fue a parar eso de tener estilo? —preguntó—. Pónganse a la altura de mis circunstancias.»
Últimamente pienso mucho en la muerte. Últimamente tengo muchas híper fijaciones. Últimamente leo muchos libros tristes. Últimamente leo libros increíbles. Nate Lippens se abre en canal, en una especie de poema/no poema hilado a través de muertos, fantasmas, recuerdos y noches interminables de insomnio.
El libro tiene una fluidez preciosa pero también es tristísimo. Tristísimo y distante a la vez, no sería posible escribir algo así sino te distancias….
Es tan “My Own Private Idaho”, tan “Midnight Cowboy”, tan “Paris, Texas”, tan maravilloso, que deberíais correr todas a leerlo❤️🩹
“La vida se narra en sus dos extremos: con un certificado de nacimiento y un obituario. Un principio pulcro y un final con sepulcro.”
Un libro en el que el narrador nos relata de una manera muy cruda los recuerdos de una vida que no pide perdón: de amistades destruidas por las drogas y el sida, del sexo como medio de supervivencia y pagar un techo. Con un punto introspectivo, pero sin luz al final del tunel.
Una narrativa contada a base de relatos fragmentados lo que hace que no conecte para nada con lo que estoy leyendo.