Con parte de la historia de México he tenido siempre dudas y confusiones. Dudas porque lo más que podemos saber es de los tiempos previos a la llegada de los peninsulares. Confusiones porque se menciona en diversos textos a un dios Quetzalcóatl, y de igual manera se le describe como un hombre, un héroe. De los tiempos de los olmecas poco se sabe. Los sacerdotes provenientes de Castilla quemaron todo vestigio, Códices, libros pintados, manuscritos, compendios históricos en pieles de venado que describieran el pasado de esas grandes civilizaciones.
Pero el doctor en historia Enrique Florescano nos ofrece una pieza de valor incomparable, en el libro “Dioses y Héroes del México antiguo”, del sello Taurus que viene a dar luz a una parte muy importante de la historia de Mesoamérica y nuestro pasado deja de estar en la penumbra.
Florescano analiza desde los ritos más antiguos sobre la creación del cosmos así como el principio de los reinos; entre otros nos habla del dios del maíz, de la serpiente emplumada y detalla la gesta de Ce Ácatl Topiltzin Quetzalcóatl, a quien le dedica un espacio considerable.
El libro está lleno de ilustraciones provenientes de diversos Códices (la mayoría de los cuales, no estan en nuestro país) que resultan muy valiosas para comprender, por ejemplo, un gesto que deviene en una férrea voluntad divina de castigo o prodigio.
Me sorprendió muy gratamente saber esta semana (hoy es 12 de mayo de 2023) que ya se ubicó el Monumento 7 de Chacaltzingo que representa la gran boca cuatrifoliada del inframundo (del cual se habla y se observa su dibujo en el libro) en manos de un particular estadounidense y que prontamente se repatriará a su lugar de origen, Chacaltzingo.
Les recomiendo que hojeen este libro cuando lo vean en alguna librería porque con solamente sus gráficos quedarán atrapados en la riqueza de nuestro grandioso pasado.