Una historia de amor poderosa y exquisita, en la que el deseo se cruza con la fama, la ambición y la fragilidad
«[Araújo] se ratifica como una excelente narradora con su segunda novela… Es una directora que maneja muy bien los tiempos. Y establece un clima de complicidad con quien lee y, casi, escucha esta historia.» Mei Zamora, Cultura/s (La Vanguardia) «En ella hay filosofía, hay introspección, hay psicología y profundidad … y hasta la muerte a la que tendremos que enfrentarnos todos al final de una vida en la que más nos valdrá haber amado.» Inés Martín Rodrigo, Abril (El Periódico) «Tiene la distancia de estilo que identificaba a esa impactante primera novela que fue Mira a esa chica, aunque aquí hay algo más, un requiebro de libertad… Yo confieso haber vivido como entre paréntesis mientras leía.» Jordi Gracia, Babelia (El País) «Cristina Araújo tiene una habilidad narrativa única para describir el amor, y el retrato de las fragilidades de sus personajes es tan elocuente y certero que una querría entrar en la página y fundirse con ellos.» Mar García Puig «Una historia de amor narrada con precisión de bisturí y una prosa sedosa.» 20 Minutos «Mucho más que una disección fascinante del amor». Andrés Seoane, La Lectura (El Mundo) «Una novela intensa, ambiciosa e inolvidable.» Isabel Loscertales, Woman «La historia conmueve con su exaltación de las aspiraciones juveniles, la esperanza en el porvenir, la fuerza del amor y el demoledor paso del tiempo.» Jesús Ferrer, La Razón «Con Distancia de fuga, Cristina Araújo le devuelve el poder a la belleza y se posiciona como una autora subversiva, radicalmente diferente en el panorama literario actual.» Rosa Jiménez
Todo comienza durante el verano que Theo, un reservado estudiante de filosofía, pasa en la villa familiar de su amigo Robin en el norte de Italia. Allí, deslumbrado por el entorno, conoce a Frances, la hermana de Robin, y este encuentro bastará para trastocar sus vidas. Porque mientras Theo lucha por concentrarse en la tesis que podría abrirle las puertas de un selecto grupo de la universidad, Frances está a punto de convertirse en una estrella mundial, la protagonista de una serie que arrasará en las pantallas. Y cuando el éxito estalla, entre fiestas de ensueño, alfombras rojas y noches sin fin, el abismo entre sus dos mundos amenaza con destruir la frágil historia de amor que acaba de nacer. Distancia de fuga narra de forma exquisita los vaivenes de una relación en la que la vulnerabilidad se cruza con los excesos y la ambición de dos jóvenes que, pese a los años y las heridas, no logran olvidarse del todo. Una novela que consagra a Cristina Araújo como una autora prodigiosa.
Cristina Araújo Gámir (Madrid, 1980) es licenciada en Filología Inglesa por la Universidad Complutense. Después de terminar la carrera, trabajó en un estudio de doblaje supervisando traducciones de documentales para los canales Historia, National Geographic, Discovery Channel, BBC y Telemadrid. Escribe desde muy pequeña, y sus relatos han merecido varios premios y han sido publicados en revistas literarias como Archiletras. Desde 2011 vive en Frankfurt, donde retomó el hábito de la escritura. Mira a esa chica, XVIII Premio Tusquets Editores 2022, fue recibido como uno de los libros del año por los principales medios. Distancia de fuga es su segunda novela, una brillantísima historia de amor que indaga en la complejidad de la fama y los efectos de la sobreexposición mediática.
4.5 una de las pocas novelas recientes que he leído donde la comparación con rooney tiene sentido y está a la altura. la autora va tejiendo las relaciones de los personajes principales con sentido del humor y saltos temporales, y creo que el mix de la parte académica con la vida más adulta funciona muy bien. tanto Frances como Theo son personajes profundamente imperfectos y Araujo consigue mantener el foco en ellos y que se queden en la mente del lector después de haber acabado el libro.
Hay novelas que sé, en cuanto llevo unas pocas páginas, que me van a encantar. A veces la sensación se desvanece a media lectura, pero dos o tres veces al año encuentro ese libro en el que pienso que querría quedarme un buen rato, que no quiero terminar, en el que estoy a gusto. Esta es de esas veces, y me ha recordado a otras novelas que adoro: tiene un poco de Gente normal, un poco de La trama nupcial, algo de Poeta chileno y también de Mañana y mañana y mañana. El paso de la juventud a la edad adulta, el ambiente universitario, los protagonistas complicados con un amor que parece tan inviable como inevitable. No me esperaba esto en absoluto después de leer Mira a esa chica, pero me ha sorprendido para bien. Ahora a ver qué leo para llenar el vacío que dejan Theo y Frances (cualquier recomendación es bienvenida).
“Resulta que eras un genio en el colegio, leías como un animal, y dabas por sentado que siempre estarías por delante del resto. Pero luego llegas aquí y te das cuenta de que no eres ningún prodigio. La universidad descentraliza el ego”.
Extraordinario. Cristina Araújo es una de nuestras grandes escritoras contemporáneas. Es increíble que Distancia de fuga sea su segunda novela... He disfrutado tanto y estoy tan inmersa en la historia, que me cuesta abandonar el universo que ha creado.
la historia me ha gustado, no es nada novedoso pero funciona siempre una relacion complicada a lo largo de los años con pasion y dolor. El problema lo he tenido en la forma, me sacaban los comentarios del narrador de la lectura, habia parrafadas inmensas sobre filosofia que tampoco decía nada, era como solo para demostrar la inmensa investigacion.
Los personajes son de los q m gustan, grises. pero aqui es q no les he acabado de pillar el gusto eran gilipollas y las comparaciones son odiosas, compararlo con normal people no le hace ningun favor.
he ido un poco com altibajos, momentos q queria dejarlo y otros que me atrapaba, una pena.
No es la mejor novela de la literatura española ni mucho menos (sin saber yo nada de eso), pero aparte de ser entretenidísima me encanta cómo va construyendo la personalidad y relación de los personajes a través de saltos temporales. Es noña del tipo que a mí me gusta, es decir, noña melancólica, y los temas de salud mental que trata durante tooooodo el libro están, por experiencia personal, fielmente reflejados (y siempre es de agradecer).
Theo es un estudiante de filosofía que se enamora de Frances, la hermana de su amigo Robin durante un verano. Y mientras él trata de concentrarse en sus estudios y escribir su tesis ella llega a la fama como actriz. Sus vidas son distintas, pero las dos inseguras. A Theo se le comen todas las palabras con las que recrea cada situación (y sus ecos o los ecos que creen que tendrán) mientras la vive. A ella un trastorno alimenticio que la tiene mordisqueando zanahorias, haciéndose cortes, enganchada a todo lo que le haga olvidar el dolor. Los dos quieren ser otra cosa y saltando años hacia delante y hacia atrás vemos su culpa, el miedo a decir(se), el rencor y el te quiero que se queda a punto de escaparse en un whatsapp, las ganas de hacer(se) daño.
Si te gustó Frágil, si a veces darías dos tortas a tu amiga y no te sale otra cosa que quererla, por aquí es.
Una narración que habla de filosofía, eutanasia y el amor. Me a parecido una lectura que se me ha hecho muy larga en la que ha habido momentos en los que me he aburrido.
Cuánto amor, cuánta fragilidad, cuántas dudas. Lo que marca un amor a los ventipocos. Un amor persistente.
Novela que no quiero soltar, personajes que no voy a olvidar. Admito que alguna lágrima ha caído.
Frances y Theo. Se conocen un verano en una villa italiana, gracias a Robin, hermano de ella y amigo de él. Y ese encuentro les marca de por vida.
Joven actriz ascendente ella y filósofo doctorando él, en mundos dispares, tiempos alternos, distancias, reencuentros, silencios.
Son tan diferentes.
Frances se hace famosa, pero el peso de la notoriedad la va destrozando. De por sí de mente atormentada e inestable, el estar a merced del público le llena de ansiedad, de adicciones, de soledad, de insomnio, de bulimia, de autolesiones, de inseguridad. Su pilar, su madre, ayuda a que no se hunda irremediablemente, hasta que su enfermedad y ausencia casi le rompe del todo. A lo largo de los años recurre a Theo, con ese afecto inseguro, profundo y real que la mantiene unida a él.
Theo, el ser que lo da todo, la persona que siempre tiene a Frances en la cabeza, haga lo que haga, esté con quien esté. Inmerso en sus estudios de filosofía, su doctorando, su admiración por el decano, no hay espacio para desligarse de lo que siente por ella.
Y luego está Robin, el hermano, el amigo, el secundario que tiene un papel importante en esta historia. Sufre el victimismo de su hermana, lleva el peso de la enfermedad de su madre.
A través de flashbacks de sus vidas disfruto de una prosa envolvente, intensa, adictiva, que me hace sufrir junto a los personajes.
A priori podría parecer una simple historia de amor, pero en realidad es una novela de poderosísimos temas, como la salud mental y la eutanasia, y de dinámicas complejas.